Los españoles ahorran pero lo hacen en los productos inadecuados. ES una de las conclusiones del producto del ahorro del que habla Ignacio Rodríguez Añiño, de M&G en la Bolsa de Madrid. 

¿Cuáles serían ahora mismo las tendencias de ahorro en España?
El inversor español se ha desapalancado desde principios de la crisis, es decir,   las familias están ahorrando más y no sólo pagando créditos. El instrumento más conocido es el depósito que, junto al inmobiliario, han sido los dos activos en los que históricamente han invertido las familias españolas.

Según el informe, ¿cuáles son las principales preocupaciones del ahorrador españoles?
Sin duda, ahora mismo es qué va a pasar con su jubilación. Los datos nos indican que va a ser muy difícil que las pensiones futuras vayan a mantener la capacidad de compra que tienen las pensiones actuales con lo que los futuros pensionistas van a obtener menos dinero del estado. ¿Cómo complementar esto? Mediante el ahorro a largo plazo y es una de las grandes preocupaciones que estamos viendo en el ahorrador español. Otro es la seguridad del ahorro. El sesgo del ahorrador español es más ahorrador que inversor con lo que es poco proclive a admitir pérdidas aunque éstas sean temporales. Esto nos hace no ser muy activos en algunos temas como la bolsa, que debería formar parte de la cartera.

¿Qué se podría aprender de otros países?
De otros países de inversión a largo plazo se pueden aprender muchas cosas. Por un lado, en temas de pensiones y pensiones complementarias una legislación más favorable que contemple planes de empleo. Y también es importante la educación financiera. Hay otros países que hacen educación financiera desde las escuelas y es una asignatura pendiente dentro del sistema educativo español y que permitiría que todos tuvieran un pequeño conocimiento de lo que será su vida futura.

¿Cuáles son los instrumentos de inversión que recomiendan en el observatorio del ahorro?
En el observatorio del ahorro se muestra que los fondos de inversión son la herramienta más válida, por su seguridad jurídica, su diversificación y coste. Es un instrumento accesible por cualquier inversor, que les permite planificar y diversificar la cartera de una forma muy segura.  Y además con ventajas fiscales.  Inversión a largo plazo en fondo es el modelo a seguir.

¿En qué tipo de categorías?
Hay que ver en cada momento cómo hacerlo. Tener una cartera fija sin moverla no es lo idóneo pero en planificación a largo plazo tenemos que tener activos de mayor volatilidad a corto plazo pero que nos den mayor rentabilidad a largo. Bonos de crédito y fondos de high yields pueden ser categorías que se pueden tener en cuenta pero teniendo en cuenta que el asesoramiento es clave para el largo plazo.

Muchas se habla de diferencias entre generaciones. Según el informe, hay una escasa fidelidad hacia los canales tradicionales de los millenials… ¿esto sigue siendo así?
Sin duda alguna los millenials y la siguiente generación irán mucho menos a las sucursales bancarias de lo que han ido las generaciones precedentes, con lo que hay que buscar estrategias alternativas. Los últimos datos muestran que los millenials ahorran y lo hace casi desde que comienzan a trabajar aunque lo siguen haciendo en depósitos. Eso es lo que deberíamos cambiar, una planificación a largo plazo con depósitos que no consiguen batir a la inflación no parece la estrategia más adecuada para el futuro.