Carmen López, responsable de gestión de índices de BME, hace un repaso por los 25 años de historia del principal índice bursátil de nuestro país, el Ibex 35.
  
El Ibex 35 cumple 25 años en los que ha experimentado muchos cambios pero, ¿cuáles han sido los principales?
El Ibex 35 ha cambiado mucho o no, depende de por donde lo miremos, pues el objetivo por el que se creó sigue siendo el mismo, aunque las normas se han ido adaptando, pero la esencia de los valores sigue reflejando la economía española.

En 1991 las empresas que más pesaban eran Telefónica, Repsol, Endesa y tenía una fuerte ponderación el sector energético, en cambio, hoy el Ibex 35 es un índice en el que pesan principalmente los bancos. ¿En qué momento dejó de ser un índice con mayor exposición al sector energético y se centró más en el sector financiero?
El sector financiero tenía un peso similar, en torno al 35%, tanto en los inicios del Ibex 35, como en la actualidad. Lo que sucede es que el sistema bancario se ha ido concentrando con fusiones y han adelantado a las utilities que antes tenían un peso mayo. Este gran cambio se produjo en el 1999, con la fusión del Santander con el Central Hispano, y en el 2000, con Banco Bilbao Vizcaya y Argentaria.
 
Comenta que el Ibex 35 intenta replicar la estructura de la economía española, sin embargo, nuestra economía es más industrial y servicios. ¿Cuáles serían los cambios que tendría que hacer el índice para adaptarse a esta situación económica que tenemos actualmente?
Para estar en el Ibex 35 un valor tiene que estar cotizado en bolsa y esto se va adaptando más despacio de lo que querríamos, pero sí que ha cambiado la estructura del índice con un peso mayor de bienes y servicios, es el caso de Inditex, DIA, Aena, Meliá… vamos incorporando compañías que ya no son tan bancos ni utilities.
 
¿Cuál es el cambio más importante que ha experimentado el Ibex 35 en estos años?
El Comité del Ibex 35 revisa periódicamente las normas para estar siempre, tanto en línea con otros índices internacionales, como para ser un buen indicador. El mayor cambio o el que más ha tenido ha sido la introducción de los flotantes, entre 2000 y 2003. Esto fue muy importante para que el índice fuera muy replicable y que los valores pudieran estar por lo que realmente flotan en bolsa y podemos obtener para que sean replicable.
 
El Ibex 35 supone el 90% del volumen negociado en bolsa. ¿Por qué tiene sentido que el 10% sean las 90 compañías restantes del Mercado Continuo?
Todas esas compañías son muy importantes, pero el Ibex 35 es un índice de blue chips, es decir, grandes compañías, peor los inversores también pueden poner sus miras en empresas pequeñas y medianas, a través del Ibex Small y el Ibex Medium. Además, tiene esa gran ventaja para las compañías como fuente de financiación.
 
¿Por qué el Ibex 35 se creó sin dividendos?
Por entonces todos los índices, a excepción del DAX, eran sin dividendos y, puesto que iba a ser subyacente del mercado de futuros, que se creó al mismo tiempo, el índice debía ir sin dividendos. Empezamos a construir la serie del Ibex 35 con dividendos en 2003 y a publicarlo en tiempo real años más tarde. Pero ahora se calculan todas las variables, tanto con dividendos brutos, como dividendos netos de todas las series de índices Ibex.
 
Precisamente para ser replicable, han creado hasta 49 índices Ibex 35. ¿Tienen en mente sacar alguno más?
Sí. Siempre tenemos en mente sacar más. Al final, los propios emisores de productos cotizados y referenciados nos piden más índices y, cada vez que detectamos que hay un grupo de valores que pueden ser de interés, los agrupamos en una cesta, como hemos sacado recientemente los índices sectoriales.
 
¿Cuál consideran que fue la salida más sorprendente del Ibex 35?
Sorprendió mucho la salida de Banesto cuando fue intervenida. También tuvimos en la línea de bancos la salida de Bankia, aunque cuando solucionaron sus respectivos problemas volvieron a formar parte del índice; y la época de las nuevas tecnologías, cuando se sacó Terra.