El experto se pregunta por qué los numerosos conflictos geopolíticos que se suceden en el mundo no están pasando factura a los mercados. El controvertido economista explica qué podría pasar en el mundo como para mudar el ánimo de los inversores.

De hecho, Roubini explica que el precio del petróleo está cayendo a pesar del aumento de las tensiones, que las bolsas han tocado máximos históricos, que los mercados de crédito mantienen tipos bajos y que la rentabilidad de los bonos soberanos ha caído en la mayor parte de las economías avanzadas. (Ver artículo en Project Syndicate)

“Si, los mercados financieros de países en problemas como Rusia –divisa, renta variable y bonos- si han resultado afectados. Aunque no se ha materializado un contagio en otros mercados”, asegura.

Precio del petróleo

Precio del crudo brent


En su opinión, los mercados no han reaccionado por varias razones. Por un lado, por la política de tipos cero de los bancos centrales, que es lo que está elevando los precios de activos como el crédito y renta variable.

Por otro lado, los mercados “han decidido creer que el conflicto entre Rusia y Ucrania se mantendría contenido y que no derivaría en una guerra”. De hecho, no cree que las sanciones de Rusia a Europa estén causando mucho daño. Es más, señala el experto que el país que preside Vladimir Putin no ha cortado el suministro de gas a sus vecinos.

En tercer lugar, el conflicto en Oriente Medio no ha provocado un shock en los precios del petróleo, tal y como ocurrió en 1973, 1979 y en 1990. Es más, según Roubini “hay un exceso de capacidad”. Y señala que en Iraq sólo un 10% de su capacidad ha caído bajo control del Estado Islámico.

Por último, el conflicto entre Israel e Irán se mantiene contenido por las negociaciones internacionales.

Roubini se pregunta qué podría cambiar este panorama para que afectase a las bolsas?

En primer lugar, el conflicto en Oriente Medio podría pasar factura a los mercados si se produjera un ataque terrorista en Europa y Estados Unidos. “Un escenario plausible”, para el experto. “Entonces, un ataque terrorista por sorpresa podría desatar los nervios de los mercados a nivel global”.

En su opinión, los mercados podrían estar equivocados en que los conflictos en Rusia, Ucrania o Siria no van a escalar.

En tercer lugar, “las tensiones geopolíticas son más fáciles de contagiarse cuando entra en juego algún factor económico. Por ejemplo, la mini tormenta perfecta que sacudió a los mercados emergentes a principios de este año, -que llegó a extenderse a algunas economías avanzadas – sucedió cuando las turbulencias en países como Argentina, Turquía o Tailandia se mezclaron con las malas noticias del crecimiento de china”, apunta.

Por último, la situación en Hong Kong junto al debilitamiento de la economía China puede causar estragos en el mundo financiero a nivel global. También podría ocurrir si la FED sube los tipos antes de lo previsto, o la eurozona entra en recesión y se reabriera el debate de la ruptura de la unión en el viejo continente.

“Hace un siglo, los mercados financieros daban muy pocas posibilidades a que pudiera desencadenarse un conflicto armado, ignorando así los riesgos que llevaron a la Primera Guerra Mundial en el verano de 1914. En esos momentos, los mercados eran bastante malos poniendo en precio las probabilidades y el impacto de estos riesgos. Todavía lo son”, concluye el experto.