
Vamos a poner negro sobre blanco para ver los datos. Con eso ya te puedes formar una opinión, en la cual no me meto. Pero es importante que conozcas los datos. Aunque ya hemos publicado algunos artículos al respecto, aquí van datos importantes.
La idea de que EE.UU. actúa siempre movido por un afán de lucro económico inmediato —y más concretamente petrolero— forma parte de una visión del mundo que reduce toda política exterior a una versión del Monopoly. Pero cuando uno analiza las cifras del negocio petrolero en Venezuela, esa narrativa hace aguas. Y no por ideología, sino por matemáticas.
Venezuela tiene las mayores reservas probadas del mundo. Pero ese petróleo es tan denso que es caro de producir, difícil de exportar y necesita diluyentes importados —otro coste extra— para poder transportarse.

Fuente: Carlos Arenas Laorga
Hoy, Venezuela produce alrededor de un millón de barriles diarios. A unos 50 dólares el barril, eso da unos ingresos de 18,5 mil millones de dólares al año.
Suponiendo un margen de beneficio del entorno del 20%, estamos hablando de unos beneficios anuales de unos 3.650 millones de dólares. Puede parecer mucho, pero, aunque Trump se quedara con la mitad (1,8 mil millones), para EE.UU. supone un 0,032% del total de su recaudación fiscal y un 0,000587% de su PIB. Una cifra que roza el ridículo si piensas que Estados Unidos hace esto para aprovecharse del petróleo venezolano. Que se aprovechará, seguro, pero hablamos de cifras ridículas.
Imagina que, en vez de los 960 mil barriles anuales, consiguen llegar a 3 millones de barriles diarios. Para recuperar ese nivel harían falta miles de millones de inversión y unos cuantos años de reconstrucción, pero bueno. Eso aparte, imagina que lo consiguen. Aquí estamos hablando de unos ingresos de 0,1907% de su recaudación y de un 0,0354% de su PIB actual. Saca tú la conclusión…
De hecho, estos días el precio del petróleo ha subido ligeramente, incluso compañías americanas extractoras de petróleo han caído en bolsa. Parece que los mercados, que apenas saben de ideologías, descuentan que esto no es la panacea, ni mucho menos, para la producción de petróleo ni para las arcas americanas.
¿Hay beneficio económico? Sí, sin duda. Pero no es el motor de lo que estamos viendo. Decir que EE.UU. no sacaría ningún rédito económico sería ingenuo. Claro que habría contratos, exportaciones, empresas interesadas. Pero eso no implica que el petróleo sea el motivo principal. Una cosa es el negocio principal y otra cosa es que haya un bonus de petróleo. Pero, a la vista de los datos, no puede ser el motivo central de la operación.
Es más, la industria petrolera venezolana sí ha sido saqueada… pero desde dentro. Durante años, la cúpula chavista exprimió PDVSA para financiar redes clientelares, corrupción y gasto político. Se desinvirtió, se vació de talento, se politizó. La gallina de los huevos negros acabó anémica.
Estados Unidos no es una ONG, pero tampoco es un pirata (quizá sí lo sea, pero aquí no ha actuado como tal). En el caso de Venezuela, su interés parecería que va más por marcar el territorio frente a otras potencias como China, Rusia, o Irán, que por llenarse los bolsillos de oro. El petróleo importa, claro. Pero como extra, no como guion principal.

