Rafael Ojeda, analista independiente, repasa las claves más importantes del entorno actual del mercado y se centra en los aspectos más interesantes en el entorno de la inversión para el 2017.
 
¿Cómo puede impactar la subida de los tipos de interés de la Fed en los mercados y de qué forma se reflejará en el dólar?

La verdad es que todo lo que no sea una subida de tipos por parte de la Fed sería una tremenda sorpresa y afectaría de una manera bastante importante a los mercados. Después de la primera subida hace tantos trimestres han ido demorando esta subida de tipos y creo que no hay mucho más recorrido y se va a producir esa subida de tipos. Esa subida está descontada, todo el mercado da por supuesto que se va a producir, y por tanto producirá un leve endurecimiento del dólar frente al euro y al resto de divisas. Fuera del impacto inmediato que pueda tener no creo que se dé demasiada importancia. Las bolsas ya lo tienen descontado y las primeras subidas de tipos en general son positivas para los mercados bursátiles. Luego a continuación va el tema de bonos. Pero no creo que vaya a suceder nada relevante salvo que nos den la sorpresa y no suban tipos. Con eso sí se produciría un desbarajuste en los mercados.

¿De qué manera cree que se va a reflejar en los mercados la decisión del BCE de aumentar el QE hasta diciembre de 2017 y de reducir el tamaño de las compras a partir de abril?

El impacto va a depender de cómo comunique el señor Draghi esas medidas. Es decir, va a tener que ser muy cauto a la hora de comunicar esas medidas que haga y hacernos ver que no estamos hablando de un tapering. Es decir, que no está reduciendo compras porque no las van a llevar a cero y hacerlas todo el tiempo que sea necesario. En el momento que dé ese paso adelante y lo explique de esta manera, las medidas serán de otra manera. Lo que sí ha hecho es ampliarlas en el tiempo y reducir el monto mensual. Es muy importante que ha ampliado el abanico de instrumentos financieros que puede tomar. Ya no son dos años, puede hacerlo de un año, e incluso por debajo de la rentabilidad actual del -0,4%. Es un botón de muestra del apoyo que da el BCE a esta política acomodaticia de Europa. Lo que ocurre es que puede haber una tremenda apreciación del dólar norteamericano que es lo que se prevé que suceda el año que viene.

¿Prevé paridad del dólar con el euro?

Lo justo es que se produjera la paridad, otra cosa es que interese la paridad. Los movimientos económicos van en esa dirección. Europa estaría encantada porque harían sus productos más competitivos, pero Estados Unidos no. Entonces, una cosa es lo que lógicamente debería producirse y otra cosa es lo que finalmente suceda en función de los intereses económicos.

¿Piensa que hay recorrido para un rally de final de año tanto en los índices americanos como en los europeos?

El mercado norteamericano para empezar necesita saber si van a subir los tipos de interés. Si no suben los tipos de interés va a haber unas salidas tremendas en la bolsa norteamericana y va a haber una caída importante. Si se producen esas subidas de tipos de interés porque la economía norteamericana va muy bien y porque realmente estamos normalizando la economía creo que todavía Estados Unidos puede incrementar un poco más sus valoraciones. Sin olvidar que la bolsa ya no está barata. Ahora bien, la gran decepción que ha supuesto en Europa este año en el que no acaban de vaticinar el trasvase de la bolsa norteamericana a la bolsa europea, que está y va a seguir barata. Si ha tenido golpes duros este año desde el lado político el año que viene también porque vienen curvas porque vienen elecciones en Alemania, en Francia y va a haber mucho más contenido de chicha. Ahora mismo sería muy cauto en Europa porque estos populismos que están empezando a emerger no permiten que pongamos en su justo valor la economía europea. Lo que sí es una política para valientes. Los que tomen posiciones en Europa ahora probablemente en un periodo de tres o cinco años lo que debería tener la gente deberían ver justificada esa inversión.

¿Ve interesante apostar por la rotación sectorial de la que tanto se está hablando sobre todo tras las elecciones de Estados Unidos?

Sin duda. En algunos puntos estaban muy de acuerdo Hillary Clinton y Donald Trump como en el tema de las infraestructuras. Si bien era diferente para la financiación. Pero que esas compañías iban a tener buen recorrido era obvio. Pero si hubiera ganado Hillary otras compañías como temas de energía solar, renovables, iban a tener un fuerte impulso y ya no lo van a tener. Tema de petróleo y sobre todo las financieras lo van a hacer muy bien. Compañías de armamento, infraestructuras… Hay sectores que lo van a hacer muy bien. Eso sí, bottom up, analizando empresa por empresa porque las diferencias entre unas y otras pueden ser importantes.

¿Apostaría por el sector bancario español con los problemas que están atravesando los bancos italianos, en especial Monte dei Paschi y Unicredit?

Ahora mismo estaría fuera del sistema financiero europeo en general. La banca italiana, sobre todo Monte dei Paschi, necesita financiación urgente, una inyección de capital. Unicredit está en una situación muy parecida y la banca europea tampoco está para tirar cohetes. Hemos visto lo que ha pasado con el Deutsche Bank y la banca española ahora mismo no está bien. El otro día lo observaba e Inditex vale lo mismo que Telefónica y Santander juntas, algo impensable hace cuatro y cinco años. El sector bancario, con el horizonte de tipos de interés que tenemos y sobre todo siendo durante mucho tiempo, va a tener un camino de muchas penurias. Por eso se están intentando reconvertir para reinventar el negocio. Pero ahora no veo un negocio sólido, sobre todo en comparación con otros mercados y otro tipo de compañías.

¿Por qué acciones apostaría en el 2017?

Apostaría por el sector financiero en Estados Unidos y por el sector de infraestructuras. Tanto americanas como aquellas compañías como por ejemplo españolas que puedan ganar concursos importantes en Estados Unidos y puedan hacerlo bien.