Las grandes compañías del sector del automóvil en Estados Unidos afrontan un periodo complicado para sus negocios. A partir de ahora… ¿Qué les espera para el resto del año?
El primer trimestre del año ha sido absolutamente desolador para la industria del motor. La climatología tan adversa en el país ha actuado de martillo pilón para las principales cotizadas que han visto cómo sus números han descendido sustancialmente con respecto al mismo trimestre del año anterior.

Se abre un proceso reflexivo y si ahora es un buen momento o no para adquirir acciones de empresas que estén vinculadas con el sector. Desde hace unos meses las correcciones no han parado en su caso en la bolsa norteamericana. Desde máximo de 6 meses, sin ir más lejos, las acciones de Ford han descendido más de un 7%, mientras que en el caso de General Motors la caída ha sido aún más severa al dejarse más de un 17%

Cotización General Motors

Cotización Ford


¿Se trata de una reducción en el precio de los títulos de las dos principales empresas casual? No es así, según apuntan los expertos. Los costes extraordinarios y el mal tiempo han mermado las cuentas de Ford y General Motors, las compañías más punteras de Detroit. Para ser más exactos, las ganancias de la primera de ellas cayeron un 88% con respecto al 2013, mientras que la segunda ganó un 39% en relación a los números del pasado ejercicio.

Sin embargo, General Motors asegura que a finales de año los resultados serán mejores de lo esperado. “Hemos cambiado la forma de la curva”, aseguró su director financiero, Chuck Stevens. “Hemos obtenido mejores resultados de lo esperado en el primer trimestre, por lo que tendremos que cambiar algunas de las expectativas desde el segundo trimestre al cuarto”, añade.

Esto es algo que muchos expertos que no dan cierta importancia a este comentario, como es el caso del analista de Citigroup, Itay Micheali. “Nosotros no vemos esto como algo negativo, sino más bien como un comentario típico de una empresa que pretende insuflar optimismo a principios de año, sin más”, afirma.

Así pues, el beneficio neto de General Motors en el primer trimestre cayó a 108 millones de dólares, o 6 centavos por acción, desde los 873 millones, o 58 centavos por acción, del mismo periodo del año anterior. El trimestre más reciente incluyó gastos adicionales que supusieron 1.300 millones de dólares, o 48 centavos por acción.

De esta manera, ante este panorama, cabe preguntarse cuál es el camino que puede desarrollar la compañía. Según datos del consenso de mercado, el beneficio por acción para el conjunto del año sería de 3,27 dólares, frente a los 3,18 dólares de 2013

Y no sería el único incremento. En relación a los ingresos se espera que sean más cuantiosos en relación a los que la compañía registró en el pasado ejercicio. Para ser más exactos, de los 158.137,9 millones de dólares del pasado año, se estima que se alcancen los 163.328,6 millones de dólares en 2014.

En relación a las recomendaciones de los analistas, pese a que hay un 10% que a partir de este mes aconseja infraponderar las acciones, aún hay amplia mayoría de compra. El 75% apuesta por sobreponderar las acciones de General Motors y el otro 15% restante considera que la mejor opción es mantener. 

En lo que respecta a Ford, también ha tenido dificultades en este primer trimestre del año. Arrastrado por los mayores costos de garantía y el mal tiempo en el país en el primer trimestre, obtuvo un beneficio neto de 989 millones, una disminución del 39% con respecto al mismo trimestre del pasado año y menos de lo que estipulaban los expertos.

Ford ganó 25 centavos por acción excluyendo costes extraordinarios, frente a los 31 centavos por título que pronosticaba el consenso de mercado. La empresa calcula que habría podido dejar de ganar unos 400 millones de dólares por determinados gastos y otros 100 millones de dólares por la dura climatología en el país en los primeros tres meses de 2014.

La compañía afirmó que ahora va a perder más dinero en América del Sur este año que la reducción de 34 millones de dólares que perdió el año pasado, lo cual es un cambio en comparación con la previsión anterior.

En el primer trimestre, Ford tuvo ingresos 1.500 millones de dólares. Una cifra inferior a los 2.400 millones de dólares del mismo periodo del ejercicio anterior. Las ventas de Ford en Estados Unidos cayeron un 2,8% hasta 580.260 vehículos en el primer trimestre, mientras que su cuota de mercado descendió un 15,5% desde el 16,2% un año antes.

¿Y cómo serán para el resto del año? En cuestión de ventas, al igual que su principal competidora, podrían llegar a facturar 148.866 millones de dólares en relación a los 140.245,1 millones de dólares que registró este año.

En relación al beneficio por acción que espera la compañía, se espera que descienda con respecto al que obtuvo en el pasado ejercicio. En concreto, de los 1,62 dólares por título se pasaría a 1,87 dólares por acción.

Esto traducido a las recomendaciones por parte del consenso de analistas sigue siendo positivo para Ford. El 57% de los brókers siguen aconsejando que la mejor opción sea comprar títulos de la compañía. Únicamente el 38% restante prefiere mantenerse alejado de valor. Como precio objetivo sitúan el nivel de los 17,75 dólares el más adecuado.