El mercado la semana pasada tuvo una evolución muy buena: por los datos en China y sorpresas positivas en resultados y esta comenzamos con tono negativo por el petróleo.
Caixabank ha pasado al ataque en Portugal y lanza una OPA voluntaria sobre el 100% de la entidad portuguesa BPI. Lo hace después de que la empresaria angoleña, Isabel Dos Santos rompiera el acuerdo al que había llegado con la entidad que preside Isisdre Fainé.
Comienza la semana con la atención puesta en la temporada de presentación de resultados empresariales estadounidenses. Entre ellos, hoy conoceremos los de Morgan Stanley, IBM y Pepsico, entre otras. Además, en el plano macro también en EEUU se publicará el índice del mercado inmobiliario NAHB de abril.
Gamesa, AENA y Red Eléctrica repiten un mes más como alternativas atractivas de inversión gracias a su menor sensibilidad a las oscilaciones del índice IBEX 35 y por mantener un potencial alcista de cara al medio plazo. La banca sigue siendo el principal sector con menores recomendaciones desde una perspectiva de valoraciones Beta en el índice IBEX 35.
Se cierra una semana en la que los índices han experimentado subidas en casi todas las sesiones y entran en período de consolidación. Ahora, la vista puesta en la reunión que tenga mañana la OPEP y en el posible acuerdo para mantener la producción, que es lo que han venido descontando los mercados.
Se podrán inscribir los empleados nacidos con anterioridad al 1 de enero de 1959. Además, la entidad se compromete a abonar el 75% de la retribución fija bruta anual a las personas que se acojan al Plan.
CaixaBank ha firmado un acuerdo con la Representación Laboral de los Trabajadores de la entidad (99,46%) para poner en marcha un Plan de Desvinculaciones Voluntarias Incentivadas para 484 personas. El último Plan de características similares que realizó la entidad fue en 2014.
Durante el segundo trimestre de 2016 parece probable que los mercados europeos de bonos reflejen las tensiones presentes en la propia Unión Europea. Tanto los temores al Brexit como los movimientos anti-austeridad en la periferia de Europa podrían provocar inestabilidad, y mantenemos la cautela respecto al sector financiero debido a problemas con la deuda y la regulación.