La OPEC parecería estar fallando en su intento de desalentar la producción de altos costes de otros países.

Cambiando el rumbo tras el paso en falso

En 2015, comenzamos una serie de investigaciones documentando la guerra de precios que la Organización de Países Exportadores de Crudo (OPEC) comenzó en represalia a la creciente cuota de mercado que los productores de alto coste venían ganando. En este informe, recapitulamos algunos de esos temas y realizamos una actualización.

Ante la mayor cuota de mercado que los productores de alto coste venían ganando y amenazando su estatus quo, la OPEC decretó una guerra de precios en 2014. Mientras que los precios bajaban bruscamente, el cartel fracasó miserablemente en mejorar la rentabilidad de sus miembros. Venezuela y Nigeria han sido afectados por la bajada de los precios del crudo. Venezuela vive con inflación de cuatro dígitos y  protestas populares frecuentes. Su deuda cotiza como si fuese un país cerca del default. Por su parte en Nigeria, los terroristas están aprovechando la debilidad de las finanzas gubernamentales. El naira nigeriano se ha depreciado cerca del 50% desde 2014.

Arabia Saudita llevó a la OPEC al conflicto para producir crudo a un ritmo sin precedentes. En 2014 los precios del crudo se derrumbaron de más de $100 por barril, a menos de $30 en 2016. Después de haber escapado por poco de la "primavera árabe" en 2010 debido a un programa de gasto muy fuerte, Arabia Saudita claramente no puede permitirse que sus ingresos sigan cayendo tan drásticamente como lo han hecho. Después de haber obtenido financiamiento en los mercados de deuda y realizado un ajuste fiscal, el país todavía está luchando. El precio mínimo del barril de crudo al cual le permite tener sus cuentas fiscales saneadas, es de $78/bbl (frente a los $ 106/bbl en 2014), el cual es considerablemente más alto que los precios actuales del crudo. El gobierno saudita busca vender parte de su compañía estatal de crudo, Saudi Aramco, destinando los ingresos obtenidos a la creación de un fondo público de inversión. Pero para obtener una valoración satisfactoria para la empresa, Arabia Saudita requiere un crudo a precios más elevados. 

Gráfico 1

Al darse cuenta de su error, Arabia Saudita ha llevado a la OPEC a recortar la producción para fines de 2017. Tan decidida ha estado para realizarlo, que ha logrado negociar un acuerdo para que participen diez países no pertenecientes al cártel. Originalmente, el plan era para reducir 1,8 millones de barriles diarios durante seis meses a partir de los niveles de octubre de 2016. Sin embargo hace un mes atrás, el cártel extendió el acuerdo de reducción por otros nueve meses a marzo de 2018.

Al mercado no le ha impresionado esta última extensión y como resultado los precios han caído, ya que se esperaba una reducción de producción más agresiva después de que el cártel dijera que haría "lo que fuera necesario".  

Precios

Un aspecto que ha llamado notoriamente la atención en la reciente extensión del acuerdo, es el no haber mencionado la posibilidad de una extensión aún mayor (como lo habían hecho en la primer fase del acuerdo). Esto indica lo difícil que le ha sido al cártel llegar a una extensión de nueve meses y la incapacidad de Arabia Saudita de llevar adelante los recortes más profundos aún que proponía.

Cumplimiento dentro del actual acuerdo

En el informe titulado "Poco honor entre los miembros del cártel de la OPEP", habíamos observado que el cumplimiento entre los miembros individuales de la OPEC del actual acuerdo era sólido. Sin embargo, dado que una serie de países miembros están exentos del acuerdo, el grupo está lejos de recortar los 1,2 millones barriles comprometidos.

Aunque Arabia Saudita carga con la mayor parte de la reducción de la producción, sólo la ha disminuido en grandes volúmenes en el primer mes del acuerdo; posteriormente, ha dejado que la producción vuelva a aumentar. A pesar de que sigue cumpliendo con los parámetros del acuerdo, el hecho de que la producción esté aumentando destaca la dificultad para contrarrestar las tendencias estacionales.

A medida que crecen las divisiones políticas entre los miembros de la OPEC, nos preguntamos hasta qué punto seguirán cumpliéndolo. La semana pasada, Arabia Saudita y varios países del Consejo de Cooperación del Golfo rompieron relaciones diplomáticas con Qatar. La frontera terrestre entre Qatar y Arabia Saudita ha sido cerrada y las rutas marítimas y aéreas con los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto también han sido cerradas. Bajo tal presión, Qatar puede salirse del acuerdo liderado por Arabia Saudita y producir más de su cuota asignada. Aunque Qatar es un pequeño productor (que produce un poco más de 0,6 millones de barriles de los 31,7 millones que la OPEC produjo el mes pasado), su falta de cumplimiento podría animar a otros a abandonar sus objetivos.

Todavía no existe información transparente sobre los niveles de producción de los países no pertenecientes a la OPEC que participan en el acuerdo. Aunque Rusia afirma que estaba totalmente de acuerdo con el recorte de 0,3 millones de barriles que firmó, habría reducido solamente 0,2 millones[1] de acuerdo al último informe de la OPEC del mes pasado.

La solidez de la producción de EE.UU

Mientras que la OPEP lucha por convencer al mercado de que está haciendo lo suficiente para reducir los inventarios mundiales de crudo, la producción de Estados Unidos, Canadá y Brasil sigue aumentando.

La producción estadounidense de crudo en particular se ha mantenido sólida. Aunque las plataformas de crudo americanas se habían reducido en más de un 80% después del comienzo de la guerra de precios en 2014, se han más que duplicado desde el punto más bajo alcanzado en 2016. Aun así, las plataformas en EE.UU son menos de la mitad del número que había en el pico. No obstante la producción, está cerca del pico. Esto se da como resultado de una continua mejora de la productividad, gracias a la innovación tecnológica impulsada por los precios bajos.

Los precios de producción mínimos en el shale oil han caído de más de los $80/bbl en 2014, a menos de $40/bbl en 2016. 

Gráfico 3

Breakeven

En la producción de crudo estadounidense no convencional, se constata una mejora de la productividad. La velocidad de perforación en el shale oil (medida por lo perforado por día) ha aumentado continuamente durante el período 2011-2016. La velocidad de perforación en el Golfo de México, ha aumentado sustancialmente entre 2014 y 2016, lo que indica que la producción de otros tipos de crudo no convencional como el off-shore, también está siendo más eficiente. 

Gráfico 5

Es probable que los precios del crudo se negocien en el rango de los $40-55/bbl, con el riesgo de permanecer en la parte inferior del mismo debido al exceso de la producción actual.

[1] En el informe de noviembre de la OPEC, Rusia había producido en octubre 10.59 millones de barriles por día y en el informe de mayo, Rusia había producido en abril 10.39mb /d. Eso equivale sólo a una reducción de 200.000 b/d, en comparación a los 300.000 b/d que  Rusia había firmado para cada mes.