El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera posible una nueva bajada de impuestos al señalar que gracias a la reducción de la deuda pública la presión fiscal "debería evolucionar a la baja". Además, durante su intervención en el décimo Congreso Nacional de Economía Familiar añadió que la "política de reducción impositiva de este país puede continuar".
En su discurso, el jefe del Ejecutivo apuntó que el crecimiento de la economía española de este año estará "en niveles próximos" a los del año pasado, en que fue del 3,9%, e insistió en que el impacto que tendrán las turbulencias financieras será "limitado". "Así se está demostrando", dijo Zapatero, quien reiteró que España cuenta con un "sólido sistema financiero" con una "escasa exposición" a las hipotecas "subprime" estadounidenses, así como "bajas tasas de morosidad" y una "excelente solvencia empresarial", en la que los beneficios ordinarios netos de las compañías "multiplican por cuatro" los costes financieros. José Luis Rodríguez Zapatero se mostró convencido de que "la mirada de la comunidad internacional hacia España es extraordinariamente positiva" y en el futuro el país estará entre los "líderes" en "innovación, fortaleza económica y bienestar social". El presidente del gobierno señaló que el alto crecimiento económico logrado en esta legislatura, con una media anual del 3,7%, ha sido mérito "de todos" -políticos, empresarios y trabajadores- y es el "más elevado" de los países más desarrollados, además de sobrepasar en un punto al de la media europea. La economía española, dijo, ha superado los "problemas históricos" que tenía, y además de contar con unas cuentas saneadas en esta legislatura se ha creado empleo "como nunca", con tres millones de nuevos puestos de trabajo y un paro que estará por debajo del 8%. Todo esto ha permitido, dijo, dar más pasos en la reducción de la deuda pública, que se sitúa en el 34% del PIB, desde el 45% al inicio de su gobierno. Gracias a la reducción de la deuda, Zapatero consideró que la presión fiscal "debería evolucionar a la baja", dejando así la puerta abierta a nuevas reducciones de impuestos, aunque no especificó ninguna medida inmediata. El jefe del Ejecutivo también subrayó que los esfuerzos por mejorar el capital humano y tecnológico y aumentar la inversión están logrando el "cambio progresivo" del modelo de crecimiento. Todo ello, añadió, "genera confianza y significa un futuro seguro para nuestra economía, con capacidad de realizar intensas políticas sociales".