Las acciones estadounidenses cayeron con fuerza el viernes y el índice Nasdaq tuvo su mayor baja de casi un año, después de unas cifras que mostraron un desempleo en alza y aumentaron el temor a una recesión. El promedio industrial Dow Jones cerró extraoficialmente con una baja de 256,54 puntos, o un 1,96 por ciento, a 12.800,18 unidades. El índice Standard & Poor's 500 perdió 35,54 puntos, o un 2,46 por ciento, a 1.411,62 unidades. El índice tecnológico compuesto Nasdaq retrocedió 98,03 puntos, o un 3,77 por ciento, a 2.504,65 unidades.
El panorama que presentó el mercado laboral en EEUU en diciembre fue más desfavorable de lo que esperaban los economistas y con ello se agudizó hoy el pesimismo en la Bolsa neoyorquina. El Departamento de Trabajo de EEUU informó hoy de que el índice de desempleo alcanzó el 5% en diciembre, dos décimas más que en el mes anterior, y que la economía añadió sólo 18.000 puestos de trabajo, frente a los cerca de 50.000 que se esperaban. El crecimiento del empleo en el último mes ha sido el mas débil desde agosto de 2003. Los mercados financieros miran con mucho detenimiento los datos mensuales de empleo en EEUU pues no sólo son reflejo de la marcha de la economía, sino que también se toman como referencia acerca de la posible evolución del consumo, un aspecto fundamental para el avance económico del país. La caída del empleo se une a otros datos recientes de contracción en el sector manufacturero y al persistente declive en el sector de la vivienda, que es otro de los pilares en los que se ha sustentado el crecimiento de la economía en los últimos años. La tendencia bajista de hoy no se frenó a pesar de que a primera hora se supo que el sector de los servicios estadounidense siguió creciendo en diciembre, aunque a menor ritmo que en el mes anterior. El índice de actividad en ese sector se situó en 53,9 puntos en ese mes, desde los 54,1 puntos de noviembre, y se coloca en el nivel más bajo desde marzo. La marcada tendencia bajista que mostraba hoy el precio del crudo de Texas, después de haber superado el jueves en unos centavos la cota histórica de los cien dólares, tampoco tenía un efecto positivo en la Bolsa de Wall Street. El barril de crudo de Texas se negociaba a 97,69 dólares a media sesión, 1,49 dólares menos que al cierre del jueves, lo que no ha sosegado la inquietud de los inversores ante los elevados precios de esa materia prima. Entre las acciones que más bajaban a media sesión estaban las de Intel, el mayor fabricante mundial de semiconductores, que se depreciaban más de un 7%, hasta los 22,74 dólares, después de que el banco JP Morgan rebajara la recomendación de compra de sus títulos, que coincide con la decisión de la compañía de no participar en el denominado ordenador de los pobres. Los títulos de la cadena Bed Bath & Beyond, una de las mayores en EEUU de productos y elementos para el hogar, se depreciaban también alrededor de 7%, hasta 25,51 dólares, tras informar de que su beneficio bajó un 3% en su tercer trimestre fiscal y avisar de que en todo el año no cumplirá las previsiones de Wall Steet. Las acciones de la cadena de restaurantes Wendy's Internacional se depreciaban un 6%, después de conocerse que las ventas en el último trimestre bajaron un 0,8% respecto a igual periodo del año anterior. En el NYSE se movían alrededor de 765 millones de acciones y en el Nasdaq, 1.241 millones de títulos. La Reserva Federal de EEUU inyectó hoy al sistema monetario 12.250 millones de dólares y elevó a 60.000 millones de dólares las aportaciones extraordinarias que tendrán lugar este mes para dar oxígeno a los mercados de crédito. La Fed informó de que pondrá a disposición de los bancos préstamos por valor de 30.000 millones de dólares el 14 de enero y otros 30.000 millones el 28 de enero. El precio de los bonos a diez años subía y la rentabilidad, que se mueve en sentido inverso, bajaba al 3,85%, desde el 3,89% del jueves.