El informe de empleo estadounidense correspondiente al mes de diciembre se saldó con sesgo muy negativo ,después de que la creación neta de puestos de trabajo fuese menor de la esperada (18.000 frente a 70.000) y, sobre todo, por la aceleración de la tasa de paro en tres décimas situándola en un 5,0% (máximo desde noviembre del 2005). En lo que a las ganancias medias por hora se refiere, crecieron una décima por encima de lo esperado (0,4% frente a 0,3%) otorgando un cierto sesgo inflacionista al dato.
En la descomposición del dato se pudo observar como el sector privado destruyó 13.000 puestos de empleo (de esta forma se contradijo la lectura de ayer del informe ADP que esperaba una creación 40.000) lo cual no pudo ser compensado por el público que llegó a crear 31.000 empleos. Por lo tanto, un dato claramente negativo en términos de actividad y que puede comprometer la evolución del consumo de los estadounidenses en los próximos meses. Ello hace que las probabilidades de una desaceleración del crecimiento en EE.UU. más intensa de la anticipada se incrementen, y con ella, las expectativas de nuevos recortes de tipos por parte de la Fed. Todo ello se traduce en fuertes compras en la deuda pública, más concentradas en el mercado estadounidense y en la parte corta de la curva. El dólar se deprecia de forma notable, mientras que las bolsas ceden de forma clara, ante las malas perspectivas en actividad, según Inverseguros.