Las ventas de viviendas nuevas en Estados Unidos cayeron en marzo a su nivel más bajo desde 1991, mientras que la oferta de viviendas en venta trepó a un máximo de tres décadas, lo que sugiere pocas posibilidades de que se produzca una recuperación del sector en el corto plazo. Las ventas de viviendas unifamiliares nuevas cayeron un 8,5% en marzo a una tasa anual ajustada por factores estacionales de 526.000, informó el jueves el Departamento de Comercio. Esa lectura representa el nivel más bajo desde octubre de 1991.
En febrero, las ventas descendieron un 5,3% a una tasa anual de 575.000, cifra revisada frente a la estimación previa de una caída del 1,8% a una tasa de 590.000. La estimación media de los economistas encuestados por Dow Jones Newswires era de una tasa anual de 579.000, o un descenso del 1,9%. Sobre una base interanual, las ventas de viviendas nuevas disminuyeron un 36,6% en marzo. El precio medio de una vivienda nueva descendió un 13,3% en marzo a US$227.600 frente a un año atrás. El precio promedio fue de US$292.200, lo que representa un descenso del 11,3% frente a un año atrás. El Departamento de Comercio agregó que las ventas de viviendas nuevas cayeron un 4,6% en el sur del país y un 12,9% en el oeste, mientras que disminuyeron un 12,5% en el medio oeste y un 19,4% en el noreste. La oferta en meses de viviendas creció el mes pasado a 11 meses, su mayor nivel desde septiembre de 1981.