Estamos escuchando en distintas fuentes informativas, la posibilidad que se produzca una quita sobre la deuda española del 20%, poniendo sobre la mesa la realidad de la crisis de deuda de la que venimos avisando desde hace ya más de tres años. En este sentido la Autoridad Bancaria Europea (EBA) ,en los nuevos test de stress que están preparando para la banca europea, es posible que aplique esta medida con el consiguiente quebranto en las entidades financieras.

A nuestro criterio, debemos de aportar capacidad analítica a estos momentos de incertidumbre basados en el sentido común y sobre todo en la sinceridad. La EBA, dentro de su plan de realización de los “stress test”, introduce el nuevo escenario de incluir una nueva prueba de capital a los mayores bancos europeos, haciendo especial hincapié en aquellos que en peor situación se encuentran.

Los “stress test” están fundamentados en analizar cómo se encuentran las entidades financieras en situaciones muy adversas. Ante lo que está acaeciendo con la deuda soberana, en sus medidas de control, tienen pensado incluir quitas de Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España. Si al final se adopta como decisión la inclusión de estas medidas, pensamos que España se puede ver muy perjudicada por lo que aconsejamos nuevamente en todas nuestras carteras de inversión huir de la deuda pública evitando depósitos bancarios y con todos nuestros activos situados fuera de balance del sector financiero.

En los artículos que hemos publicado en el pasado en distintos medios de comunicación, alentábamos que se produciría un efecto dominó por la crisis de la deuda soberana si no se actuaba de forma seria para atajar esta crisis de manera consensuada. Si me permiten les voy a poner un ejemplo clarificador: “imaginemos que tenemos comprada una vivienda hace 50 años, y desde hace 5 ejercicios cada dos meses la tubería central de canalización de los vertidos se rompe por un sitio. Lo que vamos haciendo es ir arreglando con parches la tubería cada vez que se estropea, lo cual desde cualquier punto de vista económico que utilicemos, supone una inversión inútil ya que el problema radica en cambiar la tubería”. Dejemos de tener tantas reuniones y actuemos de forma severa para cambiar los problemas que tenemos de raíz, facilitando una integración del sector financiero de forma organizada y transparente. Adoptemosmedidas tanto fiscales como de Estado para solucionar de una vez la gran crisis que nos azota. Nos planteamos en distintas ocasiones, si en lugar de ir salvando a los bancos Dexia, Fortis, ..…¿no sería mejor salvar a Grecia? Lo decimos a título de reflexión dado que quizás falta más transparencia y más sentido común (cambiemos la tubería en lugar de poner parches)

España está a tiempo de adoptar las decisiones necesarias, y aunque los nuevos test contemplan situaciones muy extremas, es bueno pararse a analizar la realidad de cómo nos encontramos:

1) Las elecciones con la entrada de un nuevo gobierno a la vuelta de la esquina proporcionará el escenario adecuado para afrontar la crisis con reformas más profundas:
a. Incentivos fiscales para las empresas
b. Control del Déficit Publico haciendo un esfuerzo en el apartado autonómico
c. Ventajas en la Seguridad Social para favorecer las nuevas contrataciones para reducir el paro.
d. Reforma laboral con nuevo tipo de contrato para incrementar la flexibilidad de las empresas.
e. Organización del sector financiero facilitando fusiones de forma organizada.
f. Mejoras en auditorías por la falta de transparencia de los Balances.
g. Etc.
2) Tenemos una relación entre la deuda pública y el PIB baja respecto a nuestros países vecinos.

3) Las últimas subastas que ha realizado el Tesoro Público, demuestra que el mercado confía en la solvencia de nuestro país.

4) Medidas encaminadas a incrementarla Demanda Agregada en toda la zona euro, bajando tipos de interés.

5) Definir un modelo claro de Unión europea con requisitos de permanencia estableciendo dos Europas para homogeneizar el modelo económico.


Confiemos que los políticos adopten las decisiones porque seguimos estando a tiempo, pero no nos durmamos en los laureles que al final la pérdida de confianza se puede agravar.