La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) mantuvo hoy los 'rating' de Iberdrola y de su filial británica Scottish Power, y retiró la vigilancia negativa sobre las dos compañías tras la colocación en bolsa hoy del 20% de Iberdrola Renovables.
En concreto, S&P confirmó la calificación 'A-' (peor nota de la calidad buena) a largo plazo y 'A-2' (calidad buena) a corto plazo de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán y sitúa la previsión de la compañía en "estable". La Oferta Pública de Suscripción (OPS) de acciones de la compañía permitirá al grupo mantener los parámetros crediticios en niveles propios del 'rating' actual durante el periodo 2008-2010, correspondiente a su actual plan estratégico, indicó la analista Ana Nogales. Esta disciplina financiera permitirá, a juicio de Nogales, mantener la previsión de que el apalancamiento se sitúe por debajo del 50% y de que los fondos operativos ronden el 17% de la deuda. Entre las incertidumbres, S&P cita el aumento de la presión competitiva en el sector eléctrico en España, la exposición de Iberdrola a la volatilidad de los precios eléctricos y cierta debilidad en la estructura de capital de la compañía tras la compra de Scottish Power. "Iberdrola se enfrenta ahora al reto de integrar los negocios adquiridos", indica la agencia, que sitúa la actividad renovable como principal motor de crecimiento. Iberdrola Renovables concentra el 50% de los 17.800 millones en crecimiento orgánico previsto hasta 2010, y la OPS ayudará a financiar esta expansión.