En torno a 700 megavatios de energía marina es lo que Reino Unido va a adjudicar en Escocia este martes. De esta manera pretende afianzar su posición de líder en este sector.

La subasta ha atraído el interés de grandes eléctricas europeas así como promotores de energía marina y serán observados muy de cerca por países como España, Portugal o Francia, que ya han mostrado su interés en desarrollar esta fuente de energía. La subasta, la mayor de su tipo en el mundo, es un importante paso en los planes de Reino Unido de desarrollar la tecnología de las olas y las mareas.