El Gobierno británico instará a los inversores del Reino Unido con cuentas secretas en el principado de Liechtenstein a que las declaren voluntariamente al fisco a cambio de una pequeña sanción. Se trata de una iniciativa similar a la amnistía parcial de 2007 que permitió a la Hacienda del Reino Unido ingresar 400 millones de libras (584 millones de euros al cambio de entonces) de cuentas no declaradas en paraísos fiscales, informa hoy el diario Financial Times.