Según anuncia la compañía eléctrica, el 58,4% del capital social de Iberdrola ya ha optado por recibir el dividendo complementario con cargo a los resultados de 2016 en nuevas acciones dentro del programa dividendo flexible.

Para llevar a cabo esta operación, Iberdrola ampliará su capital en 58,13 millones de euros, que se incrementará en un 1,242 %, con la emisión de 77,51 millones de nuevos títulos de 0,75 euros de valor nominal. El dividendo flexible permite a los accionistas que así lo deseen cobrar el dividendo en metálico o en nuevas acciones de la eléctrica.

Los titulares de 2,596 de derechos de asignación gratuita, por su parte, han optado por acogerse al compromiso de compra asumido por Iberdrola, fijado en 0,147 euros brutos por acción. En consecuencia, la empresa ha adquirido los indicados derechos por un importe bruto total de 381,72 millones de euros.

La compañía energética completa así la retribución con cargo al ejercicio 2016, que de esta manera ha ascendido a 0,31 euros brutos por acción, un 11% más que la correspondiente al año 2015. De esta manera la eléctrica avanza en su compromiso de incrementar remuneración anual de sus accionistas en línea con la evolución de sus resultados. Recordar que el beneficio neto del grupo en 2016 ascendió a 2.705 millones de euros, un 11,7% más que en 2015.

Iberdrola de acuerdo a la actualización de perspectivas estratégicas 2016-2020 presentadas el pasado mes de febrero, planea continuar incrementando la remuneración al accionista hasta alcanzar los 0,37-0,40 euros brutos por acción en 2020 y estableciendo, en todo caso, un suelo de 0,31 euros brutos por acción durante el periodo.

Técnicamente, los indicadores Premium de Estrategias de inversión señalan que Iberdrola se encuentra en fase de consolidación, con una puntuación de 7 sobre 10, si bien, la volatilidad a largo y medio plazo es decreciente.