Royal Bank of Scotland, participado mayoritariamente por el Gobierno británico tras recibir el mayor rescate público en el sector bancario mundial, registró pérdidas de 1.800 millones de libras (2.000 millones de euros) en el tercer trimestre, en contraste con el beneficio neto de 871 millones de libras (971 millones de euros) del mismo periodo de 2008, informó la entidad.