En cuanto hablamos de deuda soberana todas las miradas acusadoras se ciernen sobre España, pero les sorprendería saber que en el triángulo Francia, Italia, Alemania, España, nuestro país no es el que más vencimientos de deuda tendrá que enfrentar en los próximos años y, ni mucho menos, el que más intereses pagará. Italia, por mucho que el foco de atención en cuanto al rescate se dirija a España, es el que más préstamos tendrá que devolver. ¿Cuál es la situación de endeudamiento real de cada uno de estos países?, ¿pueden sobrevivir sin el rescate?

La próxima cita en la que nuestro país tendrá que hacer frente a fuertes vencimientos es enero de 2013. En concreto, tendrá que devolver 19.754 millones de euros con un interés de 7.745 millones. Sin embargo, si miramos al cómputo total de deuda que España tendrá que retribuir a los acreedores el próximo año es de 133.720 con unos intereses de 26.784 millones, es decir, un 20% del valor del principal. Sin embargo, Italia, la siguiente carta del castillo de naipes de la deuda europea, dobla este vencimiento de deuda y también los intereses (principal de 269.939 millones con 54.182 millones de intereses). “Los vencimientos de 2013 no se cumplirán a menos que el BCE compre de forma ilimitada”, asevera Roberto Ruiz Scholtes, director de estrategia de UBS Wealth Management Research. Además, si destripamos estos vencimientos observamos que más 30.000 millones de deuda autonómica y más los 55.000 millones de euros de déficit, “con lo que parece imposible colocar todo ese dinero si no está el BCE comprando de forma ilimitada”, se reafirma Ruiz Scholtes.
Por otro lado, si España no solicita el rescate antes de enero “los mercados se pondrán muy nerviosos y la prima de riesgo podría situarse por encima de 550 puntos básicos”, avisa Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG. Aunque el experto descarta que la prima llegue hasta los 750 pb, como avisaban desde el FMI.

VENCIMIENTOS ANUALES ESPAÑA:                   VENCIMIENTOS ANUALES ITALIA:
         

Fuente: Bloomberg

Pero, ¿qué hay de las manos fuertes de Europa? Ya hemos visto que el músculo de Francia perdía fuerza en los últimos meses y, más que lo hará si no crece en 2013, pues tendrá que retribuir 236.898 millones de deuda con unos intereses que se elevan hasta los 41.362 millones. Más que España, lo miremos por donde lo miremos.
Y, por mucho que sorprenda, Alemania tampoco se queda atrás. La financiación barata en 2013 le pasará una factura de 31.101 millones de euros por el vencimiento de 200.000 millones de deuda.

VENCIMIENTOS ANUALES FRANCIA:


Como ya sabemos, si cualquiera de estos países pidiera el rescate (rechina meter en ‘posibles’ a Alemania) el BCE compraría parte de su deuda soberana a 2 y 3 años. Pues bien, observemos los vencimientos que las cuatro potencias tendrán que hacer en estos plazos:
España es la que menos deuda tendrá que retribuir en 2014 (94.886 millones de euros) y sólo pagará 23.7645 millones en intereses. En cambio, Alemania tendrá que pagar intereses por 26.775 millones y, la peor parada, Italia, que tendrá que retribuir casi 50.000 millones.

A dos años sucede exactamente lo mismo. España tendrá que pagar 20.268 millones de euros en intereses, mientras que Italia hará más que doblar esta cifra: 44.483 millones. El descontado apoyo del BCE a la compra de este papel español ha hecho bajar considerablemente el interés, pero no el de Italia. ¿No descuenta pues el mercado un rescate de esta potencia? “Si España pide el rescate Italia no lo tendrá que hacer porque le beneficiará colateralmente”, considera Pingarrón. Es decir, podría frenarse el castillo de naipes que ha supuesto la quiebra de otros periféricos (1º Grecia, luego Irlanda, más tarde Portugal, se espera que Chipre y España… pero ahí se frenaría y no llegaría a Italia).

Veamos las cosas con una perspectiva de más largo plazo, a 10 años que, al fin y al cabo, es la principal temporalidad con la que se estudia el nivel de quiebra de un país a través de la prima de riesgo:
En 2022 España tiene vencimientos por valor de 17.540 millones de euros con unos intereses de 6.622 millones. En cambio, Alemania es la que mayores vencimientos a una década tiene: 54.000 millones. Esto se explica porque los inversores corrieron a resguardarse en esta deuda cuando hace unos meses todo lo periférico olía a default. Cuánto se regocijó el Ejecutivo germano por poder financiarse a bajos intereses de forma casi ilimitada y, sin duda, hizo un gran negocio, pues sólo tendrá que pagar unos intereses de 9.077 millones, mientras que la factura de Italia (19.049 millones) o la de Francia (13.906 millones) es mucho más abultada aunque los vencimientos sean inferiores.

VENCIMIENTOS DEUDA SOBERANA 2022 (millones de euros):


VENCIMIENTOS ANUALES ALEMANIA:


Ahora bien, lo que preocupa es la capacidad individual de cada país para hacer frente a estos vencimientos. En este campo España es la peor parada, pues su capacidad de producción económica es la menor de los cuatro países observados. En lo que va de año el PIB español ha caído un -1,7%. La ecuación es fácil: con un PIB negativo la generación de más deuda causa sobreendeudamiento del país. El siguiente país peor parado es Italia, con un PIB negativo del -1,2% y una tasa de deuda pública sobre el PIB del 120,70%, en cambio, España se endeudó 69,30 veces lo generado (luego de aumentarse 9 décimas por las ayudas a la banca). Sin embargo, “los títulos de deuda pública de Italia son los segundos más líquidos de Europa, después de los alemanes y antes de los franceses. Tiene más deuda emitida, más vencimientos pero también un mayor PIB y sigue pagando una prima de riesgo inferior que la española. Además, si España pide el rescate, Italia se beneficiará con una caída de su prima de riesgo también”, considera Pingarrón.

Conclusión: España tendrá menos deudas que pagar que sus vecinos, pero su capacidad para zanjarlas es mínima, por lo que nos vemos abocados al rescate, para salvarnos nosotros y para servir de dique al contagio de Italia o Francia. Veremos si realmente el rescate funciona de cortafuegos o añade más oxígeno al fuego que abrasa el mercado europeo, como ha pasado en anteriores veces.