No estamos en buena época para desprendernos de grandes sumas de capital. Muchas familias tienen limitada su cuenta de ahorro, por lo que, si desean invertir deberán hacerlo en productos que permitan pequeñas inversiones.


Después de la guerra del pasivo librada durante los últimos meses, y todavía dando sus últimos coletazos a día de hoy, las entidades han mejorado las condiciones de contratación de sus productos de ahorro. Además, la competencia por el número de productos financieros aumenta, por lo que no deja otra salida a las entidades que la de rebajar el importe mínimo de contratación de sus productos, para hacerlos más flexibles y accesibles al bolsillo del ahorrador medio.

Así nos encontramos algunos productos interesantes con inversión mínima como, por ejemplo, los depósitos bancarios donde se pueden realizar imposiciones sin ningún límite o con una inversión mínima muy reducida.

Es el caso de tudepósito más a un mes de Bancaja, que se puede contratar desde 1.000 euros y ofrece una TAE del 2,95%.


Las cuentas remuneradas también siguen siendo una buena forma de invertir el ahorro familiar, ya que es un producto con gran liquidez, pudiendo disponer de nuestros ahorros en cualquier momento. La rentabilidad no es tan alta como en el caso de los depósitos, pero la ventaja de las cuentas remuneradas es que tenemos la seguridad de que, ante cualquier imprevisto, nuestro dinero siempre estará disponible, aunque hagamos una retirada parcial de nuestro dinero o total, si ocurre el primer caso, el resto del capital seguirá rentabilizándose con el mismo tipo de interés.

Siguen siendo imbatibles en el sector de las cuentas remuneradas la Cuenta Azul de iBanesto al 3,40% TAE (tras el periodo inicial el interés bajará hasta el 1,30% TAE), y la Cuenta Naranja de ING Direct al 3,30% TAE durante los cuatro primeros meses (a partir de los cuales el tipo de interés bajará hasta el 1,20% TAE).

También están los productos de ahorro a largo plazo como los planes de pensiones, sobre todo para asegurarnos un futuro complemento a nuestra pensión. Los planes de pensiones no necesitan una inversión mínima, ni tampoco se exigen aportaciones mínimas mensuales, simplemente deben responder a tus posibilidades de ahorro. Para ello, haz cuentas de tus gastos y separa una cantidad para tu plan de pensiones, ésta puede variar en aquellos meses que tengas más dificultad para afrontar tus deudas. Además, a la propia rentabilidad del plan, deberás sumarle los beneficios fiscales.

Entre los planes de pensiones más destacados nos encontramos los planes de pensiones en renta fija a largo plazo (especialmente pensada para los años próximos a la jubilación ya que aseguran nuestros beneficios) como el de PlanCaixa Ahorro de “la Caixa” con una rentabilidad al 0,4%. Y entre los planes de pensiones en renta variable, vuelve a destacar la entidad ING Direct con ING Direct S&P 500, un producto algo más arriesgado, pero con una alta rentabilidad del 20,7%.