El euro y la libra bajaban el martes en Europa, pese a que la presión vendedora sobre esas divisas disminuye.
El euro se vio dañado en un principio por la advertencia del gobernador del Banco de la Reserva de Australia, Glenn Stevens, sobre la deuda soberana. La libra sintió algo de alivio después de que las encuestas de opinión mostraran que los riesgos de un Parlamento británico estancado no son tan grandes después de todo.