Desde los mínimos de Junio, cuando se puso a prueba la línea de soporte primaria a largo plazo (la que se inició desde 2000) en el entorno de los 1.19, la moneda única europea ha experimentado un crecimiento de 1400 puntos, o un 12%, con respecto del Dólar Estadounidense. Aquellos eran los días en los que se hablaban pestes del Euro, de Europa, y de la Unión Monetaria.
Todo lo que a finales de 2009 eran alabanzas se había convertido en más que una pesadilla, y parecía que se había acabado todo lo que se daba para aquél proyecto que iniciara allá por el 1.999. Pero por suerte, los aspectos técnicos del gráfico del cambio EUR/USD (ver el adjunto gráfico diario), se impusieron a la charlatanería, y gracias a ello hemos podido ver, en los dos últimos meses, un movimiento técnico interesante que no tiene por qué estar agotado. Y es precisamente el rebote técnico lo que ha hecho que tengamos al EUR/USD donde lo tenemos ahora, es decir, en los alrededores de los 1.33.
El hecho que más me llama la atención es que se ha perforado la directriz bajista desde marzo con una facilidad pasmosa, a lo que unimos la superación del 38.2% de retroceso de toda la caída anterior sin demasiados obstáculos, algo que no debe pasar inadvertido, pues suele ser a veces sinónimo del inicio de un movimiento de aberración en al dirección de la ruptura, en este caso al alza. La zona a vigilar en el cruce EUR/USD es la de 1.3080-50, pues si se perdiera indicaría que el momento alcista fuerte que está viviendo el par habría llegado a su fin, cambiando la tendencia diaria como mínimo a neutral, y con un objetivo que se situaría en la línea primaria de este rebote, actualmente sobre los 1.2650-1.27 (ver gráfico). Mientras ese nivel no se pierda, tenemos una tendencia alcista acelerada intacta cuyo siguiente objetivo es la zona del 1.3520, que precede a la gran zona de resistencia de los 1.38-1.39, donde tenemos, además del 61.8% de retroceso de toda la caída anterior, el inicio de la tendencia bajista desde marzo.
Pero quiero hacer hincapié en la primera zona a divisar, la de los 1.3520. Además de marcar el 50% de retroceso de la caída anterior, esa zona también marca una línea semanal dinámica que fue un soporte importante durante 2009, y que, una vez perforada, debería de actuar como resistencia, por lo que hay que tenerla en cuenta, pues si no se consiguiera recuperar, todo el movimiento que se está forjando dejaría de tener validez, y el escenario a largo plazo volvería a complicársele al Euro. Hablando del largo plazo, sigo creyendo que el cruce, y sólo con una clara superación de los 1.45 desistiría de este escenario, acabará por perforar la línea alcista y cerrar por debajo de los 1.10 en algún momento. Evidentemente, sólo con la ruptura de la línea de soporte primaria que tan bien ha aguantado la primera embestida, ese escenario será posible.
Por el contrario, y también con un horizonte de medio y largo plazo, considero que el cruce EUR/CHF es una excelente propuesta de inversión para entrar comprados. Además de mi recomendación agresiva para el corto plazo en los 1.35, que ya dio sus réditos, el hecho que tengamos a este cruce en los 1.38 y por encima de nuevo de la directriz bajista principal, cuya perforación a la baja en mayo catapultó los precios hasta un mínimo histórico en el cruce de 1.31, es una buena señal que indica que los esfuerzos del Banco Central de Suiza (SNB) para frenar la apreciación de su moneda han dado sus frutos, y que un escenario de precio objetivo de 1.431-1.45 debería ser más que razonable, pasando primero, en el corto plazo, por el ataque al mágico nivel de los 1.40. Sin menospreciar el hecho que, por tener una posición compradora en este cruce, al final de cada jornada, gracias al diferencial positivo de tipos de interés entre la Eurozona y Suiza, se recibe una prima por mantener la posición abierta hacia el día siguiente (interés).