Aunque los expertos sienten reticencias a la hora de recomendar dónde invertir porque el mercado de divisas es “volátil, complejo y arriesgado”, lo cierto es que existen instrumentos financieros al alcance de los inversores para sacar el máximo partido a la situación, dependiendo de si apuestan por una recuperación a medio plazo del dólar o por una caída mayor del billete verde.
“Si se apuesta por una recuperación del dólar en el medio plazo, se puede invertir en dólares vía depósitos o en fondos monetarios. Si se quiere, además, asumir mayor riesgo y apostar por renta variable –bajo hipótesis de aceleración del crecimiento futuro de la economía estadounidense a la vez que por una apreciación del dólar- una posibilidad interesante podría ser el fondo Renta 4 Tecnología”, comenta la directora de análisis de esta casa de valores. Los depósitos en divisas son una alternativa sin duda atractiva, con tipos de interés altos como en el caso de Estados Unidos o el Reino Unido y cuya rentabilidad a un año vista puede rondar el 6% -frente al 4% en la eurozona. Sin embargo, estos instrumentos de inversión “gozan” de ciertas desventajas como son los costes de comisión –que suelen rondar el 0,2%- o las comisiones de cancelación en el caso de depósitos a un año. Además, “con los depósitos en divisas estás totalmente expuesto a las fluctuaciones de las divisas, por lo que es muy recomendable conocer perfectamente dónde se invierte”, alerta el experto de Mellon Global Investment. Algo similar a lo que ocurre con las hipotecas multidivisas con las que el ahorrador se puede beneficiar de tipos de interés más bajos que los que actualmente registran la zona euro, como el yen japonés, pero con las que el inversor está expuesto sobremanera a cambios en su fluctuación. Los fondos de inversión son otra de las alternativas a tener en cuenta y donde el impacto de las divisas adquiere cada vez mayor importancia en la rentabilidad final que recibe el partícipe, sobre todo, en algunas categorías de fondos, como los de renta fija. Un impacto del que quizás no sea consciente el ahorrador. “En efecto, la rentabilidad de los fondos invertidos fuera de la zona euro dependerá en parte de la cotización de la divisa en la que invierte el fondo”, explican desde Morningstar. “Un fondo invertido en acciones estadounidense no sólo ganará o perderá en función de la evolución de las acciones al otro lado del Atlántico, sino también en función del movimiento que experimente el dólar frente al euro”, argumentan desde la consultora. Una repercusión que, en algunos casos, puede ser relativamente importante de ahí que la posible apreciación o el riesgo de depreciación de una determinada moneda respecto al euro “es un factor que los gestores deben valorar pausadamente”, ya que la divisa no sólo es considerada como un factor de riesgo que hay que minimizar, sino que –señalan en Morningstar- “se ha convertido en un factor de rentabilidad adicional importante”. El consejo de los expertos pasa, no obstante, por no cubrir el riesgo de la divisa, en el caso de fondos de inversión en dólares “un inversor a largo plazo no debería tener cubierto el riesgo de la divisa, sino invertir en la moneda del país”, comenta Sahsa Evers, responsable en España de Mellon Global Investment. En estos momentos, la debilidad del dólar imprime atractivo a la bolsa estadounidense cuyo PER (veces en las que el beneficio está incluido en el precio) es relativamente bajo, del 15,29. Por tanto, una buena opción de inversión pasaría por la renta variable estadounidense. Entre los fondos de inversión de esta categoría, destacarían aquellos que invierten en empresas de mediana capitalización y que acumulan una subida en el año del 7,9%. Otra de las apuestas sería invertir en monedas determinadas a través de la compra de fondos monetarios o de renta fija a corto plazo en divisas distintas al euro. Según datos de la consultora Lipper, las suscripciones en fondos monetarios en dólares ya destacaron en la segunda mitad del pasado año. Opciones de inversión que no se limitan al dólar, sino que existen fondos similares en otras divisas, como dólares australianos, coronas suecas, libra esterlina o yenes, moneda –la nipona- que para la gran mayoría de los expertos se encuentra infravalorada. Sin embargo, los fondos de renta fija a corto plazo denominados tanto en dólares como en francos suizos son, a estas alturas del año, los que peor rendimiento están mostrando, lo que deja patente que ambas divisas han dejado de ser valores refugio de inversores. Y es que, los fondos monetarios en dólares acumulan una caída del 1,3% hasta mayo mientras que los fondos monetarios en francos suizos registran una rentabilidad negativa del 2,3% en el mismo periodo. Dentro de los fondos monetarios denominados en dólares, MFS Meridian Funds US Dollar Money Market Fund B2 USD Inc es uno de los que peor comportamiento registra este ejercicio. Acumula una caída a abril de este año del 2,5%. El objetivo de inversión de este fondo es obtener ingresos corrientes, expresados en dólares, compatibles con la conservación del capital y la liquidez. Este fondo invierte en valores de deuda a corto plazo de elevada calidad. Entre sus cinco mayores posiciones están Goldman Sachs (3,6%), Fortis (3,5%), American Express (3,3%), American General (3,3%) y Old Line (3,3%). Otro de los fondos monetarios denominado en dólares que destaca por su bajo rendimiento es Templeton US Dollar Liquity Reserve que acumula una caída hasta abril del 2,3%. El objetivo de este fondo pasa por la seguridad del capital y rentas invirtiendo en títulos de deuda a corto plazo. La divisa base y las posiciones de divisa de este fondo están denominadas en dólares. Mientras, los fondos monetarios denominados en euros, tanto en la categoría dinámica como en la estable acumulan una subida en el año del 0,9%, gracias a posiciones en la categoría dinámica en renta fija de emisiones de empresas como Altadis, Endesa, Portugal Telecom., Río Tinto y Aegon. Dentro los fondos monetarios en euros, uno de los que mejor se está comportando es Renta 4 Eurocash que registra una rentabilidad a mayo de 1,5% y a un año del 3,1%. Este fondo no incluye en su cartera activos de renta variable ni realiza derivados cuyo subyacente no sea de renta fija. Entre sus cinco mayores posiciones destacan Van Lanschot (2,3%), Countrywide Home (2,2%), BBVA Subordinated (2,2%), Lehman Brothers HLDG (2,2%) y RCI Banque (2,2%). Warrants y swaps. Operar con derivados Otro de los productos que mejor acerca el mercado de divisas a los inversores minoristas son los warrants, opciones representadas por un valor que otorga a su propietario el derecho, pero no la obligación, a comprar (warrant call) o a vender (warrant put) una cantidad de un activo a un precio determinado y durante un periodo o una fecha definida de antemano, previo pago de una comisión. La inversión en divisas a través de estos productos dependerá de la visión del inversor. Si éste espera una revalorización del dólar frente al euro, los expertos recomiendan adquirir un warrant tipo put, si por el contrario, lo que vaticina es una revalorización de la moneda única frente al billete verde, debería hacerlo a través de un warrant call. BBVA cuenta, en la actualidad con 40 emisiones vivas de los subyacentes: EUR/USD, EUR/JPY y USD/MXN. Los vencimientos disponibles son junio y septiembre de 2007. También los swaps (derivados) se convierten en opciones atractivas para invertir en el mercado de divisas. El tipo de swap más común es el de tasas de interés, mediante el cual se intercambian flujos de interés en una misma moneda en ciertas fechas previamente convenidas. Una parte paga flujos de interés aplicando una tasa de interés fija sobre un cierto monto nocional y recibe flujos de intereses aplicando una tasa fluctuante sobre ese mismo monto nocional. La contraparte recibe los intereses calculados de acuerdo a la tasa fija y paga los intereses a la tasa fluctuante, sobre el mismo monto y en las mismas fechas. Un swap de moneda extranjera opera de manera similar, sólo que el intercambio de flujos se hace en función del tipo de cambio de dos monedas. El oro, otra alternativa de inversión La debilidad del dólar ratifica también la condición del oro como refugio de capitales, motivo por el que el precio de este metal ha subido un 7,4% en tan sólo ocho semanas. El interés por invertir en oro, un activo de bajo riesgo debido a su valor inherente, ha aumentado en los últimos meses, aunque la experta de Renta 4 considera que “actualmente la evolución del oro parece más afectada por otros factores, como la oferta limitada y la fuerte demanda de emergentes que por la condición del oro como refugio de capitales”. No obstante, la inestabilidad en Oriente Medio, la debilidad del dólar, las preocupaciones por las ambiciones nucleares de Irán y Corea del Norte y los precios del petróleo han impulsado a los inversores a buscar refugio en el preciado metal. Bajo este panorama, el oro ha superado los 693 dólares y se aproxima al máximo histórico que marcó el año pasado en 725 dólares. No obstante, fuentes del mercado, pronostican para el conjunto del año que el oro alcance los 700 dólares la onza. En España, los fondos de inversión que invierten en oro y otras materias primas son la mejor forma de aprovecharse de una futura revalorización de estos activos. Ya el año pasado, los fondos que invirtieron en oro sumaron una rentabilidad del 16%, según datos que aporta la consultora especializada Mornigstar. Trece son los fondos que se comercializan en nuestro país y que invierten en el preciado metal, la mayoría de gestoras internacionales como Merrill Lynch o Société Générale. *Fragmento extraído del artículo "Cara y cruz de una misma moneda", publicado en Estrategias de Inversión el pasado mes de junio.