El banco central estadounidense (Fed) estuvo muy preocupado por el crecimiento en su reunión de diciembre, cuando muchos de sus miembros se mostraron favorables a una baja 'importante' de los tipos en el caso de un deterioro de la coyuntura, según las actas de esa reunión. La máximo autoridad monetaria estadounidense señala que la economía debe crecer a un ritmo sensiblemente inferior a su potencial en 2008. En las Actas se muestra una vez más que los responsables por la política monetaria corrigieron una vez más hacia abajo sus previsiones.
Subrayando la incertidumbre 'no habitual' que rodea las perspectivas económicas, ciertos miembros del comité de política monetaria mencionaron el riesgo de una 'espiral' en la que el deterioro del mercado de crédito pesaría sobre el crecimiento, lo que reduciría a su vez los créditos disponibles. 'Una evolución negativa de este tipo podría hacer necesaria una nueva flexibilización importante de la política monetaria', se añade en las actas. El banco central estimó principalmente que la crisis del sector inmobiliario residencial podría resultar 'más grave y más prolongada de lo que parecía en octubre', fecha de su reunión anterior. El deterioro previsto de la actividad económica se explica por 'el aumento de los precios del petróleo y una baja de los ingresos'. Por otra parte, las tensiones sobre los mercados financieros 'pueden durar un cierto tiempo'. Una mejora debe ocurrir gradualmente y 'la economía debería crecer a su ritmo potencial en 2009', según el texto.