El Índice de Precios al Consumo (IPC) de China bajó un 1,6 por ciento, en febrero, respecto al mismo mes del año pasado, lo que supone el primer retroceso en los últimos seis años, informó hoy el Buró Nacional de Estadísticas. La cifra es 2,6 puntos inferior al dato recogido en enero (cuando creció un 1,0 por ciento) y se trata de la primera cifra negativa desde diciembre de 2002, cuando el IPC bajó un 0,4 por ciento. No obstante, desde el organismo oficial descartaron que el país estuviera en riesgo de entrar en una espiral de deflación. El Buró atribuyó el desplome del IPC a la crisis económica mundial y a la caída del precio de las materias primas. Los alimentos, cuyo volumen supone alrededor de una tercera parte del IPC, cayeron un 1,9 por ciento, mientras que el resto de productos no alimenticios registraron una bajada del 1,2 por ciento.