Los principales institutos de estudios económicos de Alemania revisan a la baja sus pronósticos de crecimiento de este año, debido a los riesgos de la crisis financiera internacional, pero no creen que haya un peligro inminente de recesión. Los institutos, que presentaron hoy su informe primaveral conjunto, preven que la economía de Alemania crezca este año un 1,8%, en lugar del 2,2% que habían estimado en otoño. Para 2009, los institutos esperan un crecimiento del 1,4%. El pronóstico para 2008 sigue estando ligeramente por encima de las previsiones oficiales del gobierno que esperan un crecimiento del 1,7%.
Pese a la revisión a la baja, los institutos dicen que el crecimiento seguirá siendo "robusto" y que eso seguirá reflejándose en la evolución del mercado laboral El desempleo, según los institutos, estará en 2009 incluso por debajo de la marca de los 3 millones, por primera vez desde 1991, y el índice de paro se reducirá del 8,7% registrado en 2007 al 6,9%. La inflación, según los institutos, será este año del 2,6% -después del 2,2% en 2007- y el próximo del 1,8%. Por otra parte, los institutos rechazan la posibilidad de que el Gobierno alemán adelante un programa de impulso coyuntural, similar al emprendido por el ejecutivo en Estados Unidos. Por una parte, los expertos sostienen que, debido a las particularidades del sistema político alemán, las decisiones no se pueden tomar rápidamente, con lo que los efectos de un programa coyuntural son dudosos. Además, los economistas se muestran convencidos de que, en caso de un enfriamiento de la coyuntura, bastaría con el efecto de los llamados "estabilizadores automáticos". No hay riesgos de caída en recesión En todo caso, los institutos consideran la caída en la recesión como algo "poco probable" y dicen en el informe que las reformas de la llamada Agenda 2020, adelantadas durante el gobierno de Gerhard Schroder, han llevado a que un enfriamiento coyuntural no se refleje de inmediato en un fuerte descenso de la producción. Además, a eso han contribuido los acuerdos salariales moderados y los cambios estructurales en las empresas. Sin embargo, los institutos expresan su preocupación de que el gobierno de Angela Merkel tiende a abandonar el camino de las reformas e incluso a dar marcha atrás en algunas de las reformas de la Agenda 2020.