La primera mitad del año se cerró para Nestlé con un incremento del beneficio del 18%, hasta los 3.030 millones de euros. Estas cifras superan ligeramente las previsiones de los analistas, y han llevado además a Nestlé a mostrar su confianza en poder batir las estimacions realizadas para el conjunto el año. Las ventas e la compañía suiza de alimentación crecieron un 8,4% en el primer semestre.