Las reservas de petróleo acumuladas en EEUU descendieron la pasada semana en 800.000 barriles, lo que provocó hoy un nuevo alza en el precio del crudo, que está en récords y a las puertas de tocar los 100 dólares por barril. Las reservas de crudo cerraron la semana pasada en 311,9 millones de barriles, lo que supone un 0,3% menos que en la semana anterior y un 8% menos que hace un año.
No obstante, este descenso fue inferior a lo que esperaba los expertos, que habían vaticinado un retroceso de hasta 1,6 millones de barriles. Tras conocerse los datos de reservas, el precio del barril de petróleo de Texas registró un nuevo alza y superó los 98 dólares en Nueva York, hasta los 98,62 dólares, el nivel más alto de su historia. Los expertos han atribuido esta reducción en las existencias de crudo al recorte de las importaciones de crudo de México, después del accidente que tuvo la estatal Pemex el pasado 23 de octubre en una de sus plataformas marítimas, que causó la muerte de 21 empleados y provocó el vertido de miles de barriles a las aguas del golfo de México. Según datos facilitados hoy por el Departamento de Energía, las existencias de gasolina se redujeron también en 800.000 barriles, cuando los analistas habían previsto un ascenso de 200.000 barriles en la semana que concluyó el 2 de noviembre. La semana pasada, las reservas de gasolina se situaron en 194,3 millones de barriles, un 0,4% menos que en la semana anterior y un 5% menos que hace un año. Los combustibles destilados, que incluye el fuel para la calefacción, aumentaron sus existencias en 100.000 barriles, frente a los 500.000 barriles de descenso que esperaban los expertos. Tras este descenso, las reservas se situaron en 135,4 millones de barriles, un 1% por encima de la semana anterior, pero un 5,2% por debajo de hace un año.