El Grupo Ferrovial recupera terreno perdido ante la perspectiva de poder elevar sus tarifas aeroportuarias por encima de las expectativas del mercado en Heathrow, mientras se despejan dudas sobre una posible refinanciación de su deuda este año. La reacción inicial en el comienzo de la sesión fue a la baja, para darse la vuelta posteriormente y llegar incluso a subir, en algunos momentos, más de un 5 por ciento. La Comisión de Competencia británica ha recomendado a la Civil Aviation Authority que las tarifas aeroportuarias aumenten la tasa de inflación +7,5 por ciento en Heathrow, y la tasa de inflación -0,5 por ciento en Gatwick.
Stephen Nelson lamenta en una nota la reducción de los precios en Gatwick, aunque algunos analistas como es el caso en JP Morgan señalan que esta rebaja de tarifa 'tiene un impacto reducido', ya que, según BPI, sus ingresos tan sólo representan el 20 por ciento del total. El banco portugués hace hincapié en que el peso de Heathrow en el total de la facturación es del 67 por ciento, por lo que unas proyecciones de tarifas mayores a las previstas 'es muy positivo'. Recomendaciones del informe En sus recomendaciones incluidas en el informe publicado hoy para la regulación de estos aeropuertos británicos, la CC fija en 721 millones de libras esterlinas su propuesta de inversión para Gatwick desde los 434 millones recogidos en la propuesta de la CAA, mientras para Heathrow la cifra es de 3.500 millones frente a 2.900 millones. Estas recomendaciones no son prescriptivas, indica JP Morgan, que señala que le corresponde a CAA determinar las cifras definitivas. En este banco de inversión señalan que la postura de Ferrovial sobre el peligro que implicaría el nuevo marco para la refinanciación de BAA puede proporcionar un 'motivo para retrasar el objetivo oficial de refinanciación de 2007 a 2008', lo que el mercado habría acogido positivamente dado que las condiciones del mercado crediticio no son óptimas en estos momentos. Además, señalan que la reacción de Ferrovial podría formar parte de una estrategia para forzar un mayor retorno en ingresos regulados, tal y como han hecho compañías de infraestructuras del Reino Unido en el pasado.