La Reserva Federal estadounidense (Fed) anunció esta mañana, ante la actual incertidumbre económica, que ha aprobado un recorte de medio punto en el tipo primario de descuento en los préstamos a las entidades bancarias, situándolo en el 5,75%. De esta forma, el banco central estadounidense mueve otra ficha para restaurar la calma en los mercados financieros, sacudidos desde la semana pasada por una importante crisis hipotecaria. El tipo primario de descuento es el que la Fed aplica en los préstamos directos a los bancos. No obstante, la Fed no ha alterado el tipo de referencia de los fondos federales, que se mantiene al 5,25%. El banco central estadounidense afirmó que está preparado para actuar de cara a suavizar los efectos adversos de la economía.
"Las condiciones de los mercados financieros se han deteriorado y la restricción del crédito y la mayor incertidumbre podrían impedir que continúe el crecimiento económico", señaló un comunicado del Comité de Mercado Abierto, que maneja la política monetaria de EEUU. El presidente de la Reserva, Ben Bernanke, y sus colegas del Comité señalaron unánimemente que "en estas circunstancias, aunque los datos recientes sugieren que la economía ha seguido creciendo a un ritmo moderado, el Comité opina que los riesgos de deterioro del crecimiento han aumentado apreciablemente". "El Comité vigila la situación y está dispuesto a actuar según sea necesario para mitigar los efectos adversos de los trastornos en los mercados financieros sobre la economía", concluyó el comunicado. El Comité mantuvo sin cambios su política monetaria por la cual está en el 5,25%, desde junio de 2006, la tasa de interés que bancos se cobran por préstamos a corto plazo. La de hoy fue la primera reducción del costo de los préstamos que toman los bancos de la Reserva decidida entre reuniones regulares del Comité de Mercado Abierto desde la crisis financiera que siguió a los ataques terroristas de septiembre de 2001. La reducción de la tasa de descuento muestra la preocupación de la Reserva porque la contracción del crédito y la inestabilidad de los mercados financieros agraven la recesión en el sector de la vivienda, debiliten el empleo y erosionen el crecimiento económico.