Los precios del petróleo repuntan con fuerza después de acumular importantes descensos en las últimas tres sesiones. La causa de este brusco cambio de tendencia hay que buscarla en Canadá, donde una explosión en un oleoducto que llega hasta Estados Unidos ha provocado el cierre del suministro al mayor consumidor de crudo del mundo. El precio del barril de West Texas sube más de un 4% para acercarse a los 95 dólares.
La explosión y el fuego posterior, que han provocado la muerte de dos trabajadores, obligaron a la compañía propietaria del oleoducto, Enbridge, a cerrar otros tres oleoductos. En total, los cuatro líneas de transporte de crudo cerrada tienen una capacidad de transporte de 1,7 millones de barriles, cerca de una décima parte de las importaciones estadounidenses diarias. El impacto que esto pueda tener en los precios del crudo dependerá de cuánto se prolonguen las tareas de reparación. Según ha anunciado un portavoz de la compañía, las líneas uno y dos podrán reabrirse en cuanto se certifique que siguen siendo seguras. Sin embargo, la tres y la cuatro necesitarán más trabajo y “no es probable que vuelvan pronto a la normalidad”.