La confianza de los consumidores españoles se redujo en cuatro puntos entre junio y noviembre y se situó en el nivel más bajo desde febrero de 2006, según un sondeo elaborado por Gallup y difundido por la Fundación de Cajas de Ahorros (FUNCAS). Así, el Indice del Sentimiento del Consumidor (ISC) se situó en noviembre en 81 puntos, cuatro menos que en el sondeo anterior, el de junio (85), y tres puntos por debajo del registrado en el mismo mes de 2006 (84).
El ISC de noviembre es el más bajo desde febrero de 2006, que fue de 80 puntos. Según el artículo de Funcas, la confianza de los consumidores no se corresponde con la evolución real de la economía española, ya que éstos consideran que no se han beneficiado "personalmente" de esta fase de "bonanza" económica. El sondeo de Gallup refleja la opinión de los consumidores sobre la situación económica general y sobre la situación económica de sus familias. Además, dentro de cada capítulo se diferencia entre la experiencia y las expectativas de los encuestados. En noviembre, la experiencia sobre la situación económica general fue de 77 puntos, seis menos que en junio y dos menos que un año antes. Las expectativas son mejores que la experiencia (84 puntos), pero también caen respecto a junio (siete puntos) y a noviembre de 2006 (cinco puntos). Los consumidores tienen mejor opinión de la situación económica de sus familias que de la que atraviesa el país. El índice de experiencia era en noviembre de 90 puntos, uno menos que en junio y dos menos que un año antes. Las expectativas, sin embargo, alcanzaron un nivel de 95 puntos, uno menos que en junio y tres menos que en noviembre de 2006. Según el artículo, la pérdida de confianza de los consumidores españoles es "pequeña", pero muestra "la existencia de un grupo de ciudadanos pesimistas superior al de optimistas". Desde el año 2000, la proporción de consumidores pesimistas supera a la de optimistas, por lo que el ISC es "claramente inferior" a cien. El artículo señala que "la opinión pública" sobre la marcha de la economía "no parece corresponderse con los datos macroeconómicos", que han sido "bastante buenos en varios aspectos", entre ellos el crecimiento del PIB y la evolución del número de afiliados a la Seguridad Social. A pesar de estos indicadores "favorables", añade el artículo, "los consumidores aprecian un escaso beneficio para su cartera. Según la publicación, "la tasa de inflación, aunque reducida en comparación con el pasado, los impuestos y el mayor coste de los créditos asumidos por las familias ofrecen un balance económico algo diferente del escenario macroeconómico real". En opinión de Funcas, los consumidores no manifiestan entusiasmo por la situación económica porque "la mayoría de la población percibe que no se ha beneficiado personalmente de esta fase de bonanza de la economía nacional". El artículo apuntala las conclusiones del ISC con los últimos barómetros del CIS. Según el Barómetro de septiembre, el 38% de los consumidores consideraba la situación económica mala o muy mala, el 43% regular y el 19% buena o muy buena. Un año antes, en noviembre de 2006, sólo el 25% de los consumidores consideraba mala o muy mala la situación económica, el 49% la veía regular y el 26% creía que era buena o muy buena.