La confianza de los consumidores españoles descendió en junio tres décimas respecto a mayo y se situó en 92,7 puntos, debido a que el incremento -máximo histórico- del indicador parcial de la situación actual (2,8 puntos) no compensó la caída del indicador parcial de expectativas (3,3 puntos). Así consta en el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que fue presentado hoy por su presidente Aurelio Martínez. Los componentes que mejoraron respecto a mayo fueron la situación actual del empleo (que aumentó cinco puntos y alcanzó su máximo histórico) y del hogar (3,4 puntos más).