El grupo italiano Enel ha notificado ya a la Comisión Europea su intención de comprar el 25% de Acciona en Endesa para hacerse con el control total de la eléctrica española y el Ejecutivo comunitario decidirá antes del 17 de abril si autoriza o no la operación. Una vez que concluya el plazo, Bruselas puede aprobar la compra, con o sin condiciones, si considera que no tendrá un impacto negativo sobre la competencia, o bien abrir una investigación en profundidad de 90 días de duración si detecta problemas. Sin embargo, el Ejecutivo comunitario indicó que tiene la intención de examinar el expediente a través del procedimiento simplificado, que es el que se aplica a los casos menos problemáticos.
De momento, Enel redujo ayer las inversiones de Endesa a casi la mitad porque la crisis obliga a moderar esta partida y porque el plan estratégico de la eléctrica presentado hoy no contempla fusiones ni adquisiciones.

El consejero delegado de la firma italiana, Fulvio Conti, explicó durante una rueda de prensa que el recorte se debe a que en el pasado ejercicio se incluyeron actividades que ya no "encajan" en Endesa y a que no se ha previsto ninguna inversión en adquisiciones. El plan presentado el año pasado, que no llegó a ser oficial, contemplaba 3.500 millones para esta partida.

Por su parte, el consejero delegado de Endesa, Rafael Miranda, atribuyó la reducción de las inversiones a la crisis económica. También aseguró que "hay que entender que todo el mundo está reduciendo sus inversiones por el escenario económico", antes de asegurar que Endesa sigue comprometida con la calidad de servicio y con el mantenimiento de las cuotas de mercado en sus principales actividades.

El presidente de Enel, Piero Gnudi, señaló posteriormente que la compañía dedicará 2009 a "consolidar las operaciones realizadas" en el pasado, entre las que destaca la adquisición de Endesa.