La Comisión Europea (CE) ha decidido cerrar los procedimientos de infracción abiertos contra Vodafone y T-Mobile por aplicar tarifas excesivas en el servicio de itinerancia o "roaming" a otras compañías telefónicas. La CE abrió sendos expedientes por considerar que, entre 1997 y 2003, ambas compañías telefónicas abusaron de sus posiciones dominantes en el mercado y cobraron un precio demasiado elevado a otros competidores del sector en el servicio de roaming.