El principal monitor mundial de la energía prepara una pronunciada revisión a la baja en sus previsiones del suministro de crudo. El cambio refleja el mayor pesimismo respecto a si las petroleras serán capaces de satisfacer el auge en la demanda de petróleo. La Agencia Internacional de Energía, organismo con sede en París, está en la mitad de un gran estudio sobre la condición en la que se encuentran los yacimientos petrolíferos más importantes del mundo. Sus conclusiones no se harán públicas hasta noviembre, pero el mensaje de fondo ya parece claro: los suministros futuros de petróleo podrían ser mucho más escasos de lo que se creía hasta ahora.