Ante la perspectiva de que Iberia pudiera quedarse compuesta y sin novio por las reticencias de British Airways a comprometerse más allá de una alianza en rutas, el núcleo duro de accionistas decidió colgar esta primavera el cartel de 'se vende', pero la actual situación del sistema crediticio hace temer por la viabilidad de la única oferta recibida, de carácter no vinculante.
Ahora Iberia espera convencer de que vale la apuesta y la presentación de sus resultados del primer semestre el 2 de agosto puede ser una buena oportunidad. El acuerdo de 'cielos abiertos' destinado a liberalizar los vuelos entre Estados Unidos y la Unión Europea fue firmado en abril tras cuatro años de arduas negociaciones y, para muchos, significó el pistoletazo de salida definitivo para el proceso de concentración del sector aéreo. BA es amo y señor en las rutas del Atlántico Norte y todavía goza de una situación privilegiada en Heathrow, mientras el territorio de Iberia es Latinoamérica, región donde las negociaciones se hacen todavía a nivel bilateral. El principal rival de Iberia en Latinoamérica es Air France-KLM que le ha ido ganando cuota de mercado hasta colocarse como líder, mientras Lufthansa está volcando sus fuerzas en Asia. 'Iberia no quiere quedar rezagada en el proceso de concentración y ser un elemento pasivo, sino más bien lo contrario, quiere participar activamente en la consolidación,' señala una fuente cercana al asunto. En 2001, tras los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York, Rob Ruijter, director financiero de KLM, opinaba que las únicas compañías que sobrevivirían en Europa serían las alianzas formadas en torno a British Airways, Deutsche Lufthansa AG y Air France, con la que finalmente logró la unión en 2003. Tras esta operación, Iberia y British Airways decidieron crear una alianza reforzada a la espera de ver el resultado del modelo propuesto por sus competidoras. Pero los pasos hacia una consolidación fueron tímidos y la iniciativa de los dos socios de Oneworld --que incluía la planificación conjunta de redes de vuelos y estrategia comercialquedó reducida a la gestión conjunta de sus rutas entre Reino Unido y España. 'Quería una fusión, Iberia siempre ha tratado de impulsar el proyecto, pero British Airways tiene sus propios problemas y para ellos no era una prioridad', según la misma fuente. La aerolínea británica estaba ocupada en sanear sus fondos de pensiones y en acomodarse a la ampliación de su sede en Heathrow, pero los accionistas de Iberia se impacientaban. Entre los accionistas institucionales de Iberia están BBVA (7%), Logista (6,4%) y El Corte Inglés (2,9%), con una posición claramente vendedora. Caja Madrid, con un 9,6%, podría aspirar a formar parte del aeropuerto de Madrid en el futuro, si finalmente se opta por dar cabida a representantes regionales en la gestión, por lo que podría mantener su inversión. BA, por su parte, tiene un 10% del capital de Iberia y una opción de compray, por ello, de tanteosobre un 27%. Iberia inició su andadura en la bolsa madrileña en abril de 2001 a 1,19 euros por acción. Hoy los socios de consorcio de la británica, Texas Pacific Group y las españolas Inversiones Ibersuizas, Quercus Equity y Vista Capital proponen, en su oferta no vinculante, 3,60 euros. 'Iberia sabe que el consorcio no va a llegar hasta 4 euros, pero 3,65 euros sería un buen punto de partida,' comenta la fuente. El consejo de administración de Iberia ya ha manifestado su decepción frente a la valoración inicial de TPG. El pasado mes, el presidente de la aerolínea británica Martin Broughton dijo en la junta de accionistas que el acercamiento a Iberia con TPG es en el interés de ambas aerolíneas pero recalcó que Iberia no es una prioridad lo suficientemente estratégica para comprometer más capital'. 'No invertiremos más capital dentro de ningún consorcio y no haremos una oferta independiente por la aerolínea', concluyó. TPG ya tiene experiencia en el sector aéreo, ya que está presente en el accionariado de America West, Continental Airlines y la compañía de bajo coste Ryanair, presidida por uno de los fundadores de TPG, David Bonderman.++++ Pero el mercado está empezando a dudar de la perspectiva de que TPG revalide su intención de compra con la presentación de una oferta vinculante. Recientemente, TPG ha renunciado a varios proyectos de compra como la aerolínea australiana Qantas o la atribulada Alitalia. Fuera del sector de la aviación comercial, TPG ha llegado a pujar por TXU o por el negocio de bebidas Americas Beverages de Cadbury Scwheppes PLC. Algunos analistas advierten de que las grandes operaciones a mano de private equities puede haber tocado fondo dado el endurecimiento de la política monetaria a ambos lados del Atlántico que hacen más complicada la financiación. Iberia lleva desde el pasado 25 de julio cotizando por debajo de los 3,60 euros, un hecho que es interpretado como una señal de que la venta de la aerolínea podría quedar pospuesta. El consorcio tiene dos meses para estudiar la información presentada por Iberia en el marco del due dilligence antes de presentar una oferta vinculante. Mañana, Iberia dará a conocer las cifras del primer semestre de 2007 y se espera que los resultados demuestren el buen comportamiento de los gastos, con reducciones en línea con los objetivos marcados en su plan director hasta 2008. Previsiones primer semestre (basadas en las estimaciones de cinco casas de análisis) -Ingresos: 2.562-2.726 frente a 2.504 mln eur -EBITDAR: 398-401 frente a 318,1 mln eur -Apartado neto: beneficio de 51,7-67,7 frente a pérdida de 9,3 mln eur