La filial brasileña de General Motors (GM) estudia planes de inversión por unos 1.000 millones de dólares, que sólo dependen de la aprobación de un crédito por parte de un banco de fomento estatal, informó hoy el diario Valor Económico. A pesar de los graves problemas que la matriz de la multinacional tiene en Estados Unidos, donde hace piruetas para evitar ir a la quiebra, en Brasil los planes apuntan a la ampliación de la planta de producción de Gravataí, en el estado de Rio Grande do Sul. La intención, según fuentes de la empresa, es aumentar un 50 por ciento la producción, para llevarla hasta unos 250.000 vehículos anuales.