El fabricante chino de automóviles Geely, seleccionado por Ford como negociador preferente para la adquisición de Volvo, ha preparado un plan estratégico para la firma sueca que, entre otros objetivos, plantea alcanzar unas ventas mundiales próximas al millón de unidades al año. El plan de crecimiento para Volvo se centra principalmente en su desarrollo en China, donde la estrategia pasa por construir una fábrica con una capacidad de producción de 300.000 unidades anuales, informa el diario 'Wall Street Journal'.