La tasa interanual de inflación en la eurozona debería caer acusadamente en 2009, ha indicado este lunes el Fondo Monetario Internacional. Pero en su revisión anual de la economía de la eurozona, el fondo ha revelado que su consejo ejecutivo no se pone de acuerdo sobre si el Banco Central Europeo debería subir su tipo básico de interés. Los economistas del FMI esperan que la tasa anual de inflación en los 15 países que comparten el euro sea inferior al 2% -y por tanto, esté en línea con el objetivo del BCE- a finales de 2009. "La inflación subyacente y los costes laborales han estado bien contenidos hasta la fecha", ha señalado el FMI.
Los economistas del fondo siguen opinando que el BCE debería dejar el tipo básico de interés invariado, opinión que ya mostraban antes de que el banco central subiera su tipo básico del 4% al 4,25% el 3 de julio. Sin embargo, algunos integrantes del consejo ejecutivo del FMI -compuesto por funcionarios designados por los gobiernos que integran el fondo- no comparten esa opinión, sino que consideran que el BCE debería prepararse para volver a subir los tipos si aparecen síntomas de que los acuerdos salariales están aumentando. Prevén una desaceleración, no una recesión La Eurozona debería escapar a una recesión, a pesar de una "desaceleración significativa" de su crecimiento económico, según un informe difundido por el Fondo Monetario Internacional (FMI). "El escenario central de las proyecciones del FMI, la Comisión Europea y el BCE (Banco Central Europeo) es de una desaceleración significativa, pero no de recesión ni de período prolongado de débil actividad como el período 2002-2005", señala el informe. El FMI apuesta por un crecimiento del 1,7% del PIB (Producto Interior Bruto) este año y del 1,2% en 2009, tras el 2,6% registrado en 2007. Estas cifras 'ocultan una desaceleración en 2008 y una aceleración en 2009, ya que el crecimiento podría pasar de 1,75% en el primer semestre de este año a 0,5% en el segundo semestre, antes de recuperar terreno y situarse en 1,5% en los últimos seis meses del año próximo, indica el FMI. El informe agrega que riesgos "importantes" afectan estas previsiones, mencionando posibles nuevas alzas de los precios alimentarios y energéticos o una nueva apreciación del euro. Por otra parte, el FMI ha confirmado su escenario de un descenso en 2009 de la inflación por debajo del 2% tolerado por el BCE. El índice de precios al consumidor acaba de registrar un nuevo récord en la Eurozona de 4,1% en julio.