Iberdrola planea utilizar todos los vericuetos legales para bloquear la incursión de Actividades de Construcción y Servicios SA -ACS- en la eléctrica y evitar que la constructora incremente su participación y acceda al consejo, según informa el diario Expansión. ACS, que controla más del 12% de Iberdrola, planea elevar su participación en la eléctrica hasta por lo menos el 20% y podría alcanzar hasta un 30%, señala el diario. Su decisión viene tras haber acordado el pasado miércoles la venta de su participación de control en Unión Fenosa a Gas Natural.
Las tensiones entre Iberdrola y ACS aumentaron a principios de este año, cuando Iberdrola, en un intento por bloquear lo que podría haberse materializado en una oferta de adquisición hostil por parte de ACS, solicitó a la Comisión Nacional de Energía que limitara los derechos de voto y el aumento de la participación de su accionista mayoritario ACS. Iberdrola respaldaba esta solicitud apelando a la normativa que impide a un inversor ejercer derechos de voto por encima del 3% en más de un grupo del sector energético.