No resulta descabellado pensar que el IBEX 35 aún pueda avanzar ese 1,5% o 2% que le falta para atacar la zona de los 17.200 puntos y terminar el año en esos niveles. Buena parte de ese recorrido podría venir de la mano de los grandes bancos —Santander, BBVA o CaixaBank—, cuyo peso en el índice es determinante. En ese contexto, un cierre anual en torno a los 17.200 o 17.000 puntos parece un escenario razonable y, en cualquier caso, positivo. Desde el punto de vista estacional, entra en juego la conocida pauta de Santa Claus: un periodo de unos siete días hábiles al final del año que, históricamente, ha sido alcista en cerca del 80% de las ocasiones, según datos del S&P 500. Aunque se trata de una estadística y no de una garantía, refuerza el sesgo positivo del mercado en estas fechas.

Técnicamente, el Ibex muestra una estructura muy sólida. Tras consolidar la superación de los 16.000 puntos, ha encadenado varias semanas rompiendo resistencias relevantes. El nivel de 17.200 puntos se presenta como un objetivo natural para el cierre del ejercicio, mientras que el soporte clave se sitúa en los 15.684 puntos, lo que deja un amplio margen para eventuales correcciones sin que se deteriore la tendencia alcista.

Banco Santander y la fortaleza del sector bancario

Dentro del mercado español, Banco Santander destaca como uno de los principales motores del índice. No sería sorprendente ver al valor rondando los 10 euros a final de año, un nivel que no se alcanzaba desde hace más de una década. Aunque existen resistencias históricas por encima, lo cierto es que, tras tantos años, apenas quedan inversores esperando esos precios para salir del valor.

El comportamiento de Banco Santander refleja la fortaleza general del sector bancario, que es actualmente el más alcista en Europa en términos de rendimiento a 52 semanas. La persistencia de una inflación elevada y la expectativa de tipos de interés altos durante más tiempo siguen favoreciendo a las entidades financieras, que mejoran sus márgenes con el negocio crediticio.

Desde el punto de vista técnico, Santander mantiene una tendencia impecable. Mientras se mantenga por encima de los 8,66 euros —un nivel situado todavía a más de un 10% de distancia— no puede hablarse de sobrecalentamiento

El oro, un pilar estratégico en cartera

Más allá de la renta variable, el Oro continúa consolidándose como un activo clave en las carteras. El metal precioso entra además en un periodo estacionalmente favorable que suele extenderse desde diciembre hasta finales de febrero, reforzado por otra pauta alcista habitual en verano.

Para carteras que buscan una volatilidad controlada y una diversificación eficaz, el oro sigue siendo, bajo este enfoque, un componente prácticamente imprescindible. Mejor aún a través de ETCs respaldados por oro físico, frente a alternativas más volátiles como las mineras.