España se ha convertido hoy en el cuarto país europeo más atractivo para la inversión extranjera en 2007, por detrás de Reino Unido, Francia y Alemania, tras acumular el 6,9% del total de proyectos realizados en el continente, según Ernest & Young. En total, España recibió 256 proyectos de inversión extranjera durante el pasado ejercicio, lo que supuso un 21% más que en 2006, año en que también logró la misma posición.