El Reino Unido se enfrenta a la peor recesión desde la II Guerra Mundial y podría necesitar aún dos años más para ver el final de la crisis, según afirmó hoy la Autoridad de Servicios Financieros (FSA). El regulador financiero indicó en un comunicado que el Producto Interior Bruto (PIB) podría llegar a registrar en los próximos trimestres una caída récord del 6%, y señaló que la tasa de paro podría alcanzar el 12% de la población activa. Según los datos oficiales, la economía británica se contrajo un 1,9% en el primer trimestre del año, el mayor descenso desde 1979, en tanto que el paro se situó por encima del 7% en marzo, con más de 2,21 millones de desempleados.