El petróleo retrocedía el lunes a menos de 60 dólares el barril, con lo que se acercaba a un mínimo de siete semanas en medio de preocupaciones sobre el estado de la economía mundial. Los precios del crudo cedieron un 11% la semana pasada, su mayor retroceso semanal desde fines de enero, porque los inversores temen que la economía se debilite nuevamente antes de recuperarse, lo que retrasaría un rebote de la demanda por los combustibles. El crudo estadounidense para entrega en agosto cedía 63 centavos de dólar, a 59,26 dólares el barril, a las 1328 GMT, tras haber caído 1,01 dólares, a un mínimo intradiario de 58,88 dólares.