El Producto Interior Bruto (PIB) de EEUU registró en el segundo trimestre un descenso del 1% frente al retroceso del 6,4% del primer trimestre, según la segunda estimación hecha pública hoy por la oficina de análisis económico del país.
El dato, que corrobora los síntomas de mejora en la economía estadounidense, refleja una caída mucho menos acusada que en el primer trimestre de la inversión residencial y un menor descenso de las exportaciones, así como un recuperación en la inversión y en el gasto público. La contracción en el crecimiento se produjo por la contribución negativa de la inversión privada en inventarios, el descenso del consumo y de la inversión residencial fija, y de las exportaciones.

La producción de componentes de motor, uno de los sectores más afectados por la crisis, colaboró en 0,2 puntos al crecimiento del PIB, frente a una caída del 1,69% registrada en el primer trimestre.

El Gobierno estadounidense también dio a conocer las peticiones iniciales de desempleo semanales, que descendieron en 10.000 unidades, con respecto a la semana anterior, hasta las 570.000 solicitudes.

La media de cuatro semanas se situó en las 566.250, lo que supone un descenso de 4.750 con respecto a la media revisada de la semana anterior (571.000).