El IPC de EE.UU en el quinto mes del año ha subido un 0,7 por ciento, con lo que la tasa interanual se coloca en el 2,7 por ciento. Se trata del mayor incremento registrado desde el huracán Katrina en 2005 y del segundo más alto en 16 años. La inflación subyacente, descontados los elementos más volátiles (alimentación y energía), ha subido una décima, menos de lo esperado por los expertos. Con ello la tasa interanual se coloca en el 2,2 por ciento, frente al 2,3 del mes anterior.