El mercado no sabe muy bien qué camino tomar. El Ibex 35 abre plano, con subidas del 0,05 por ciento en los primeros compases del día, para colocarse en los 13.969 puntos pero, poco a poco se decanta por las ventas. A priori, los fantasmas de la crisis crediticia parecían ocultarse por segundo día, después de que el último dato de déficit comercial en EE.UU haya “apoyado un cierto optimismo”. Y no es así. Además, las bolsas despiertan con dos nuevos récord: el del crudo –pese al aumento simbólico de la producción por parte de la OPEP- y el del euro, que se acerca al dólar con 39 centavos.
Tanto Trichet como Bernanke “tiran de manual” para tratar de aplacar los temores de los inversores respecto a la crisis propiciada por la “tormenta subprime” . Pero, de momento, sus palabras no parecen tranquilizar del todo y los mercados se mueven sin una dirección clara en la que, paso a paso, comienzan a dominar las ventas. Los inversores actúan con mucha cautela a la “espera de señales” que pueden llegar la semana que viene con la actuación de la FED. Entre tanto,la indefinición y la falta de tendencia clara marca este compás de espera en el que sólo parece clara la apuesta por Telefónica.