El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, anunció hoy que la institución iniciará en julio su programa de compras de bonos garantizados denominados en euros, que asciende un total de 60.000 millones de euros, y prevé que sea completado antes de finales de junio de 2010.
En la tradicional rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, que consideró "apropiado" mantener los tipos de interés estables en el mínimo histórico del 1%, el máximo responsable de política monetaria de la eurozona dio a conocer algunos detalles del programa de compras de cédulas hipotecarias anunciado el pasado 7 de mayo.

El banquero galo hizo hincapié en que el volumen total de compras contemplado por la institución es de 60.000 millones de euros y no quiso entrar a valorar posibles incrementos de esta cantidad o del tipo de activos que podrían adquirirse.

En concreto, el BCE llevará a cabo compras directas de bonos garantizados denominados en euros tanto en el mercado primario como en el secundario y apuntó que podrán acudir aquellas entidades que tienen derecho a participar en las habituales operaciones de crédito del Eurosistema.

Por otro lado, el presidente del BCE quiso restar importancia a las críticas vertidas por la canciller alemana Angela Merkel, quien advirtió de que las medidas para comprar activos adoptadas ya por la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra, a las que ahora se suma el BCE, servirían para alimentar futuras crisis.

A este respecto, Trichet indicó que mantuvo una conversación telefónica con la canciller germana en la que Merkel le mostró su pleno respaldo y el máximo respeto hacia la independencia del BCE.

EMPEORAN LAS PREVISIONES PARA 2009.


Por otro lado, Trichet anunció que los economistas de la institución prevén una contracción de la economía de la eurozona de entre el 4,1% y el 5,1% en 2009, mientras que para 2010 se espera que la actividad se sitúe en un rango de entre el -1% y el 0,4%.

El banquero francés precisó que la revisión a la baja de las previsiones del BCE, especialmente en referencia a 2009, refleja los resultados "muy débiles" del primer trimestre, que afectarán "significativamente" a las tasas de crecimiento del conjunto del año.

"Los últimos datos muestran que tras dos trimestres de crecimiento muy negativo, la actividad económica para el resto del año se contraerá a un ritmo mucho menor", indicó Trichet, quien pronosticó que "tras una fase de estabilización, se esperan tasas trimestrales de crecimiento positivo a mediados de 2010".

En lo que respecta a la inflación, los economistas del BCE prevén que la inflación armonizada se situará en 2009 entre el 0,1% y el 0,5%, ligeramente por debajo de los pronósticos de marzo, mientras que para 2010 se espera que alcance entre el 0,6% y el 1,4%, en línea con las anteriores previsones.