Los economistas del Banco Central Europeo bajaron el jueves sus previsiones de crecimiento para la eurozona a una banda de entre el 1,5 y 2,5 por ciento, frente a una estimación anterior de crecimiento entre el 1,8 y 2,8 por ciento realizada en septiembre.
Para 2009, los economistas del BCE estiman un crecimiento entre el 1,6 y 2,6 por ciento, mientras que para el ejercicio actual el rango previsto de crecimiento es de entre el 2,4 y 2,8 por ciento. Los expertos del organismo han aumentado las estimaciones para la evolución de los precios en la eurozona y ven una inflación armonizada para 2008 entre el dos y tres por ciento, frente a la estimación anterior de entre 1,5 y 2,5 por ciento. Para el ejercicio actual también han incrementado las previsiones de inflación armonizada a una banda de entre el 2,0 y 2,2 por ciento desde el 1,9 y 2,1 por ciento, mientras que para 2009 estiman que la inflación armonizada se moverá en una banda entre 1,2 y 2,4 por ciento.